martes, 14 de abril de 2015

Crónica Maraton de Viena 2015

El objetivo de la temporada, la maratón de primavera seleccionada este año era la Maratón de Viena. El 15 de Abril, era una fecha muy cercana a la que disputé en Rotterdam el año pasado. Los entrenamientos, las series y la prueba de esfuerzo apuntaban que estaba en condiciones de bajar mi anterior marca personal de 2:59:50 y volver a bajar de 3h. En mi cabeza, sabía que podía tener los 2:58. Pero había que ganárselo.

Como siempre pasa en los destinos de centro Europa, salvo Alemania, el vuelo es caro y escaso en plazas. Volamos con Iberia a media mañana. Como siempre, las camisetas a juego con el evento.

La equipación para el gran evento
Este año decidimos coger un apartamento y realizar las cenas y los desayunos en el apartamento. En Rotterdam fue una auténtica locura el buscar restaurantes de pasta por la noche. Nos terminamos acostando siempre tarde y cansados. El entrenamiento invisible en los días previos siempre es fundamental. Por tanto, este año, poco andar dando vueltas por la ciudad buscando restaurantes indefinidamente. Por la tarde, a partir de las 20h, ya en el apartamento relajados. El que seleccionamos fue a través la web airbnb y estaba en la calle Rosensteingasse. Un barrio a las afueras de Viena, pero que después se demostró que, con la red de tranvías, a tan sólo 10 minutos de la zona urbana. Resultó una zona excelente para descansar y relajarse. La propietaria, muy buena anfitriona, Annemarie Doubek, muy recomendable. La zona tiene varios supermercados muy similares a los que hay aquí en España donde se puede adquirir casi cualquier cosa de alimentación.

A la llegada al aeropuerto de Viena, teníamos dos opciones para llegar hasta la ciudad. En tren rápido o en taxi. El tren rápido, aunque no especialmente caro, nos obligaba a coger un otro metro y luego un tranvía hasta el apartamento. Siguiendo la doctrina del mínimo esfuerzo antes de la maratón, cogimos un taxi para seis personas que nos salió a 60€ el trayecto directo. Hicimos la reserva por esta web y todo fue rodado.

Durante todo el fin de semana nos hemos movido con un billete que duraba 72h y te podías montar en metro y tranvía en todas las zonas de Viena. Aquí encontraréis toda la información al respecto. Se vende en todos los estancos de Viena. Si no lo tenéis claro, no os preocupéis, porque allí todo el mundo habla inglés y os aconsejarán muy amablemente.

Ese mismo viernes nos quitamos de encima el tema del dorsal. Nos vamos a la Feria del corredor. Está al pegada de la estación de Kriau. La recogida del dorsal sin apenas espera y que te dan llevando el papel de la inscripción que te enviaron por correo electrónico. En ese papel te indican el número de dorsal. Tranquilo, si no lo tienes, puedes ir al mostrador de "Help Desk" y allí, con tu DNI, te buscan y te lo imprimen. Te dan la bolsa para el guardarropa, el chip y el dorsal. El resto son artículos varios de publicidad. En la feria lo de siempre. Grandes stands, esta vez, sí están todas las grandes marcas, a diferencia de las ferias de Rotterdam y Hamburgo. La ropa, salvo alguna de saldo, muy cara para mi gusto.

El sábado por la mañana fuimos a realizar nuestro rodaje de activación tradicional por un parque cercano llamado Sternwarte Park. Después nos fuimos a hacer un poco de turismo por la zona céntrica de Viena, por la Stephan Catedral. Muy cerca de allí está un restaurante italiano que nos costó encontrar pero que resultó todo un acierto. Trattoria Santo Estefano.

Después, las chicas se fueron a hacer turismo. Nosotros nos vamos a relajarnos al sol de primavera en el Schubert-Denmalk, un parque muy tranquilo. Ahí nos quedamos rotos casi 2h. Yo aprovecho para leer algo distinto del deporte. Es muy importante desconectar. Después nos fuimos a inspeccionar el último km de la maratón, camino de HeldenPlatz, donde está la meta. Mi hermano insiste que pica para arriba. Yo creo que no es apreciable y que en cualquier caso, como ahí ya se va a cuchillo, seguro que no es tan apreciable. Ya veremos si me equivoco.

La tarde la dedicamos a seguir relajándonos y a ver una película. La cena pronto y a preparar la mochila para el día siguiente. La carrera empieza a las 9 y hay que estar a punto.
Todo preparado el día anterior

Las principales características de esta maratón son:
Terreno: asfalto
Perfil: Los primeros 10km son un perfil de subida, leve, pero continua. Hasta el km 20 aproximadamente se suceden intervalos de subida y bajada. Después zonas de fuerte bajada pero sin exageraciones. Los últimos 2 km pican levemente para arriba. Durante todo el recorrido calles anchas y avenidas.
Posibles hándicaps: La primera parte es cuesta arriba. Son dos vueltas casi idénticas. Se pasa por muchas zonas de pasos elevados en puentes que son toboganes, que pueden hacer daño a largo plazo.
Condiciones climáticas: no hay casi viento. Entre 14 ºC y 16 ºC. Pese a ello no hay sensación de calor.
Hora de salida: 9 am
Participantes: este año terminaron la maratón 5513 personas.
Porcentaje sub 3h hombres: 4,11%
Cajones: hay 5 cajones. Te colocan de acuerdo al tiempo estimado que hayas declarado en la inscripción. El cajón 1 es el de menos de 3h. Delante de este está el cajón de la élite. El cajón 2 entre 3h y 3:30.  La salida se organiza en oleadas. La primera sale el cajón élite más el 1 y el 2. En el mismo cajón hay corredores que también van a correr la media maratón y la de relevos.
Avituallamientos: bien señalizados. Dan agua en vasos e isotónico. También algunos con fruta. En algunos a partir del km 25 (creo) dan geles.
Señalización de km: buena señalización. Clara y visible en carteles, no en arcos.
Mapa detallado: aquí
Perfil Maratón Viena
Baños: están todos situados a lo largo de la avenida que da acceso al puente donde están los cajones (no como en Rotterdam que estaban dentro de cada cajón). Como siempre mucha gente pero la espera parecía razonable.
Bolsa corredor: algún descuento en la feria del corredor y artículos de running de menor importancia. No dan camiseta.
Precio: 85€

Me levanto a las 6:50h y desayuno lo de siempre. Zumo, leche y tostadas. Nada de exhibiciones ni experimentos. Cogemos el tranvía a las 7:20h y luego el metro que nos lleva hasta la estación de la salida, Kaisermühlen. Todo muy rápido. Vamos sobrados de tiempo. Rápidamente vemos los cajones. Nosotros estamos en el bloque 1. Todos los que hayan certificado haber bajado de 3h. La salida se organizará en tres oleadas. La primera saldrá la élite, más el bloque 1 y 2. Todo está perfectamente organizado. Unos voluntarios miran si el dorsal tiene el bloque al que vas a entrar y accedes. En total hay 5 cajones, el último para aquellos que se vayan más allá de las 4h30'.
Buscamos nuestro camión para dejar las mochilas (porque la salida no está en el mismo lugar que la meta) y esperamos. Es importante destacar que hay que llevarse la bolsa que te dan cuando recoges el dorsal. En ella se meterá la mochila y tendrá por fuera tu número de dorsal. Sin ella no te admiten la mochila.
Nos tumbamos en el césped y hasta nos hacemos una foto.
Previa al momento más esperado
Nos cambiamos dándonos cuenta que va a hacer algo de calor. Ya se preveía. Cuando llevemos 1h de carrera estaremos en torno a los 16 ºC. Ni gota de viento. El sol, aunque está presente, no parece arrollador. Aun así, salimos con la camiseta de calentamiento y nos vamos de camino a los cajones. Hay muchos baños y la gente esperando pero, como vemos que hay gente que mea en una esquina, apuramos el tiempo y para adelante (España no es el único sitio donde se hace esto). De camino al cajón, se escucha "Aire" de Mecano (??). Alucino. Accedemos poco después al cajón sin problemas.
El calentamiento lo hacemos al otro lado de la valla del cajón. Suave y con progresivos. Estamos a punto. Accedemos al cajón de nuevo y nos colocamos. Faltan 15 minutos. Revisón de todo. Calcetines, medias compresoras, cordones, geles en su sitio... No estoy nervioso. Mi talismán, un chupete que enseñaré a mi futura hija, me guiará en los momentos duros, espero que sean más allá del km 35. Todo por lo que he entrenado termina. Desde Octubre 900 kms. Muchas horas de gimnasio. Muchas horas de obsesión con el descanso. Ha llegado mi momento.
Se abren los cajones y nos vamos para adelante y nos juntamos con la élite. Mi hermano me grita que tiene buenas sensaciones. Que va a ser un gran día. Nos abrazamos tratando de pasarnos toda la energía posible que un hermano se le puede pasar a otro antes de una prueba de este calibre.
Cuenta atrás y adelante!!!

Salgo tranquilo y sin agobios. La gente va suelta y hay espacio de sobra en el lado derecho del puente, donde estaba el cajón situado. Mi intención es marcar un primer buen parcial aprovechando que hasta el km 4 es leve bajada. El puente termina y da paso a una gran avenida.
El paso por el km 3, donde se juntan las dos hileras de corredores que iban separados desde la salida. Vemos a las chicas y la primera foto para el recuerdo. Saludo muy fácil. Las primeras sensaciones son muy buenas. Esta vez picaré el pulsómetro al paso por cada 5 km. De este modo, si hago 21’ o menos, iré en tiempo. Si hago más, estaré más justo. Es una buena manera de tener una situación completa de cómo vas, ya que hay kms más largos y otros más cortos.

Al paso por el km 3!!!
KM 5: 20:15. Excelente. Tal vez algo rápido. A 4:03 el km. He conseguido lo que quería, que era marcar un buen parcial. Hay que disfrutar. Luego seguro vendrán los malos parciales. A la postre, el mejor parcial de 5000 de la maratón.
Entre el km 5 y el 10 claramente la cosa sube. Pero sube tan poco que no te das ni cuenta. Entre medias se intercalan pasos elevados, que actúan como toboganes, y eso ayuda a confundir más. Las piernas no parece que se resientan, porque en realidad no tienes sensación de subida. Pero estar está.

KM 10: 41:14. Parcial de 20:59. Mi paso en Rotterdam en 2014 fue de 42:05. Este parcial más a ritmo de crucero, a 4:07. La cosa va bien. Claramente la subida se nota. Está claro que es la parte en la que hay que retenerse más y en la que hay que hacer los peores parciales si se hacen, porque estamos subiendo. Yo no me estoy reteniendo, pero tampoco estoy apretando en los toboganes.
Entre medias me saluda un español. Me comenta que tengo que llegar vivo a la Media Maratón. Después todo será más fácil. No hablamos demasiado. Él va a otro ritmo. Me adelanta y sigue su camino.

Paso por el km 10... muy fresco
KM 15: la primera mitad del gel muy cerca del paso del km 15. Parcial de 20:58 casi idéntico al anterior. Seguimos con un buen ritmo de crucero. Sigo con 1 minuto justo de diferencia respecto al tiempo de paso en Rotterdam. Voy entero. De pulso voy bien, algo por encima de la zona media de capacidad aeróbica pero es normal porque estoy subiendo constantemente. No me vuelvo loco, porque voy en tiempo. La proyección de tiempo en meta es totalmente disparatada de 2h55.
Camino del km 20 nos vamos a la zona más alejada del Ring y del centro de Viena. En el km 16 pasamos por el Palacio de Schönbrunn, cosa por supuesto, que ni me doy cuenta.

KM 20: paso de 1:23:39. 21:27 de último 5000. Se me ha ido este parcial claramente. Y tampoco sé por qué. El último 10.000 lo he hecho en 42:25. Es normal, porque es la parte donde más pica, pero tal vez algo exagerado con la pérdida. Con respecto a Rotterdam tengo menos de 1 minuto de diferencia. Este último 10k casi idéntico al que hice en Rotterdam.En ese momento no me preocupo. El pulso es ideal y me noto fuerte de piernas.

MEDIA MARATÓN: 1:28:04. Hago marca personal de paso en Media, en una Maratón, superando aquel paso estratosférico que marqué en Hamburgo en 2013. Podría hacer +2 en la segunda media y seguir haciendo 2:58. En un buen paso. No tan justo como en Rotterdam y a priori viene la mejor parte, de bajada.
Las chicas que siguen recorriéndose Viena a ritmo vertiginoso me hacen una foto al paso por la media. 

Cerca de la Media Maratón. Siguen las buenas sensaciones
Para este momento ya me doy cuenta que no hay un grupo claro. Entre la gente que está haciendo la Media y los relevos, no puedes enganchar un buen grupo con el que coger un buen ritmo. Es lo malo de que se junte todo el mundo en este tipo de eventos.

En el camino hacia el km 25 pasamos por el Rathaus de Viena, un impresionante edificio que hasta yo miré cosa que no suelo hacer. Mucha gente en esa zona. En realidad, mucha gente en todos lados. Muy parecido a Hamburgo. Y todos gritando y animando. Aunque yo en este tipo de pruebas voy muy concentrado y no me fijo demasiado, es cierto que se agradece.

KM 25: 20:41. Era razonable, gran parte era bajada. Hago el segundo mejor parcial de la maratón. En este momento tengo en mis manos 2 minutos por debajo de mi paso en Rotterdam. Empiezo a creerme que puedo bajar hasta de 2:58. No tengo sensación de ir mal, aunque es cierto que los kms se van notando, pero por ahora, todo está controlado. Sigo reteniéndome con el pulso, porque es pronto para cambiar a potencia aeróbica. Voy metiendo los tiempos como debería y no voy a arriesgar. Enganchamos la orilla del Danubio y volvemos a estar dentro de la zona más céntrica de Viena.

KM 30: llevamos desde el km 27 en una larga avenida (Hauptallee) muy monótona con una arboleda a lados. Es una recta de ida y vuelta, con un desvío hacia el estadio donde España ganó la Eurocopa. La zona es parecida a la casa de Campo. 21:03 el último 5000. Seguimos agarrando los parciales. Ahora ya en potencia aeróbica pero muy gradual, muy natural. Algo menos de 2 minutos por debajo de Rotterdam. Este último 10.000 en 41:44, muchísimo mejor que en Rotterdam. Lo mejor: me he plantado en el km 30 con una buena renta de tiempo. Lo peor: no voy tan fino. Las piernas comienzan a resentirse y no van nada frescas. Lo digo siempre. De nada vale lo bien que lo hayas hecho antes. Ahora empieza la verdadera maratón. Y hay que estar a la altura.
En el desvío hacia el km 31 me encuentro primero a un grupo de forofos españoles, con bufandas, gorros y banderas que enloquecen a mi paso y a la vuelta, Carmen y las chicas, que siguen brotando de cada esquina y se han ido al culo de Viena a hacerme una foto. Me recreo, sonrío y les digo que voy bien. Pero en realidad, estoy mintiendo.
Cerca del km 31, recibiendo los ánimos de los forofos españoles!
De frente saludando a las chicas
Enfilo de nuevo la recta de Hauptallee y de nuevo la monotonía. Intento enganchar a unos tíos que se ponen en paralelo a mí, pero rápidamente veo que me puedo fundir demasiado pronto. Me quedan 12 kms que se pueden hacer muy largos y lo peor, puedo perder todo lo ganado.
De camino me cruzo con mi hermano Jorge y le saludo y animo. Me hace un gesto con el dedo hacia abajo y le noto algo pinchado… mal asunto.
Giro al borde del km 33 por una glorieta y veo que hay una alfombra de control. Bien hecho. Para que no se cambien de carril los de ida por los de vuelta.
Recuerdo esos kms muy muy largos. Y muy lentos. No me adaptaba al ritmo de crucero y notaba que el agarrotamiento en las piernas avanzaba a pasos agigantados. Sabía que estaba muy lejos del bloqueo muscular y que tenía gasolina aún, pero no creía que las piernas me respondiesen como debían. Comienzo a calcular mi paso por el km 34 qué parcial voy a hacer y no pinta nada bien.

KM 35: 21:58. A 4:24. Petada. Hasta el momento, el peor parcial de 5000 de la maratón. Y peor que el realizado en Rotterdam en 2014. Voy pinchado completamente. Sin ritmo y sin buenas sensaciones. La mente va clara. No soy capaz de engancharme con nadie y noto que me adelanta mucha gente. Lo bueno, que aún tengo 2 minutos de ventaja respecto a Rotterdam. Sigo creyéndome que puedo bajar de 2:58. Pero viene lo peor porque ahora comenzará a picar hacia arriba. Voy a enfilar los kms ya recorridos entre el km 6 al 11, que eran subida. Siguiendo el Ring. Esto puede ser un desastre. Si sigo perdiendo tiempo a este ritmo, puede que no haga ni siquiera 2:58.
De nuevo los toboganes en los pasos elevados. Intento subirlos con potencia pero la frescura se acabó. Me queda medio gel y me lo meto para el cuerpo para tratar de salvar los barcos. Estoy muy agarrotado. Intento buscar referencias de gente delante y poco a poco, las voy adelantando. Pero es que ellos van rotos. Yo voy algo mejor pero mal.

KM 40: 22:18. Explosión. He perdido casi un minuto respecto a Rotterdam en sólo 5 kms. No hace falta ser ingeniero para saber que estoy muy pelado para hacer 2:58. Intento buscar la postura y ponerme a tope, pero las piernas no responden. Voy a 4 pulsaciones del umbral. En el último 10.000 he hecho 44:16 que es muchísimo. 
Enfilo la larga recta que me dará acceso a la meta, situada en la HeldenPlatz (la Plaza de los Héroes). En el suelo con cuidado los raíles del tranvía. Voy a muerte pero pinchado. Unas animadoras en el lado derecho y casi me doy con sus pompones. Aprovecho para coger el chupete del portadorsal y agarrarlo con la mano, para llegar a meta con él. Vamos, vamos, ayúdame!! Sólo un poco más!!
Ya veo cómo gira la gente hacia la meta, veo que me quedan 300 metros, miro el reloj, 2:58 largos… se me fue… se me fueron los 2:58. De lejos escucho “Rober vamos!!” pero no localizo la cara… será Carmen claro!!! Paso por debajo de los arcos de la plaza y trato de relajarme. De disfrutar. Ni esprintar ni nada. Piso la alfombra azul y la llegada es espectacular. Muy parecida a la de Praga. Me pongo el chupete en la boca, brazos en cruz y cruzo… 2:59:19.

A fondo, a falta de 195 metros
Recta de meta
Disfrutando
Me paro a un lado y saludo a unos españoles. Nos damos la enhorabuena. Estoy incomprensiblemente contento. Pese a haber perdido todo mi rédito al final, estoy contento. Yo creo que me duró esa efusividad de haber tenido en mis manos el 2:57 y me llegó hasta el final.
Voy caminando en busca de agua. Me ponen la medalla y me hago una foto. Me pongo un plástico de la organización para no coger frío. El avituallamiento al final. Hay hasta cerveza sin alcohol. Algo de fruta pero no tan espectacular como la llegada de Hamburgo.
Con la medalla!!
Voy de camino a recoger la mochila, en la zona de la avenida por donde entras a meta. Una chica me dice que aún no puedo cruzar, que tengo que rodear todo el parque… madre mía!!! De pronto abren las barreras y dejan pasar a los corredores. Me meto. No tengo claro dónde están los camiones con las mochilas y me lo indican unos voluntarios. Está todo bastante mal indicado.
Al llegar, mi sobrina Patricia me abraza y me agacho para darle un abrazo. Luego llega Carmen y la agarro de la barriga de cuclillas. Ese momento es inolvidable. Se te queda grabado para siempre. Por eso merece la pena todo esto. Toda esta paliza.

Más adelante mi hermano y yo nos damos ese abrazo sincero que sólo te puede dar una persona que ha pasado lo mismo que tú. Ese día y toda la temporada. Me dice que ha hecho 2:52. Los dos volvemos a mejorar nuestras mejores marcas. Estamos muy contentos.
La foto de los campeones
Cogemos el metro de vuelta. En el camino, nos encontramos a los forofos españoles que ya conocen a Carmen. Sus héroes han hecho 2:47 y 2:59. Muy bien dejando el pabellón muy alto.

Por la tarde, muy doloridos y bajando las escaleras, nos vamos a hacer un poco de turismo por Viena y por la noche, a un sitio típico de allí a celebrarlo.

Analizando la maratón, como siempre, hay que estar contento por bajar mi MMP. Aunque sea por unos segundos. Está claro que sufrí un agarrotamiento a partir del km 30 que me hizo perder 2 minutos de mi renta. Pasé la 1ª media en 1:28:04 y la 2ª en 1:31:14, lo que es hacer +3’. No doblar, como casi hice en Rotterdam siempre es un signo de que no se ha hecho una maratón redonda. Pero es cierto que el perfil tan bondadoso de Rotterdam no es el de Viena. Siendo sinceros, creo que hacer +2’ podía haber sido razonable. Con eso, tendría los 2:58. Pero la realidad es que no los tengo. Y eso es lo que vale. Sin excusas. Falta de volumen? Esto es algo que tendré que analizar con mi hermano para la siguiente temporada. No se puede saber si ese fue el motivo, o simplemente que no somos máquinas, ni calculadoras. Lo he dicho muchas veces. Esto es lo bonito de esta prueba.
Lo importante es disfrutar de la marca que se ha hecho, no de la que podrías haber hecho. Si no lo haces así, te conviertes en un alma en pena que busca excusas y consuelo por las esquinas.

Desde aquí agradezco otro año más, a mi mujer, que me apoya, que me ayuda y que me sonríe siempre que llego de un entreno, agobiado porque no me da tiempo a todo. Sin ella, sin su forma de ver la vida, nada sería igual.
Los grandes parciales del principio y ese sueño que tuve por unos kilómetros de hacer 2:57 se lo dedico a mi hermano. Ha sido un buen año para mí y un gran año para él. Sin él, sin sus trucos y sus ganas de mejorar en cada detalle, tampoco esta aventura hubiese sido posible otro año más.

Y el año que viene? El año que viene, mi vida será distinta. Me encanta correr, me encanta entrenar y me encanta competir. Pero el sacrificio de tu pareja durante todos estos años es lo primero que hay que agradecer. Y son muchos años ya a mi lado, recorriendo ciudades lejos de España, haciéndome fotos y animando. Es un adiós? Ya veremos…

Parciales 5 k:
20:15
20:59
20:58
21:27
20:41
21:03
21:58
22:18

Parciales 10k
41:14
42:25
41:44
44:16

PD: aprovecho para contaros un incidente que sólo se quedó en anécdota. Con la ayuda del hombre del estanco que teníamos al lado de la casa en Viena, llamamos un taxi. Me dejé olvidada la mochila en el asiento trasero al salir del taxi ya en el aeropuerto. Después de contactar con el chico  que nos pidió el taxi (todo en inglés claro), me dio el teléfono de la central de taxis y la central contactó en tiempo record con el taxista que, dio la vuelta y llegó a tiempo para devolverme la mochila. Y no nos cobró nada extra. Sigue existiendo gente buena por ahí. Por eso es tan bonito viajar y conocer mundo.

domingo, 22 de marzo de 2015

Media Maratón Cervantina 2015

De nuevo otro año más me presento a la que es, para mi, la media maratón con el perfil más favorable de la Comunidad de Madrid.
Esta vez llego no me complico la vida y decido ir directamente a la zona del antiguo recinto ferial de Alcalá de Henares donde la organización asegura que habrá aparcamiento de sobra. Y no se equivoca. Caminando tranquilamente llegamos en apenas 10 minutos a la zona de la salida, en la Plaza Cervantes.
Calentamiento previo de rigor y pronto a la zona de salida. Mi hermano y yo nos ponemos en la 3ª línea de salida. Aquí sí que parece que la gente suele respetar las posiciones porque todos los de mi alrededor se ven "finos".
La expectativa es la más alta. Asaltar la marca del año pasado en este mismo circuito que es también mi mejor marca personal. 1:22:51. Hay que rodar a 3:56 el km como mínimo. Los entrenos más exigentes que el año pasado dan previsión de que esto es claramente posible. Además, como expliqué en "Cambios en la rutina de entrenamiento" llego más descansado y relajado. No se me puede escapar.
La salida fulgurante y a coger ritmo alto. El primer km cae a 4 pelao. La cosa va bien. Además, las ese primer km es cuesta arriba ligeramente. Coincidirá con del 10 al 11.
Pero los siguientes confirman una sensación que llevo teniendo desde hace tiempo. No voy rápido. Voy suelto pero no rápido. Miro el pulso y voy en la zona media de la capacidad aeróbica. En donde tengo que estar en los primeros 10 km de una media maratón. Y los parciales no salen: 4:08, 4:05, 4:04... ni uno por debajo de 4!!! Pero qué está pasando aquí!!! Me empiezo a temer lo peor. No me encuentro cansado y la temperatura es ideal. Pero qué me pasa??? Esto es algo que ya veía puesto que me ha adelantado mucha gente. El parcial de 5km confirma lo que ya suponía. 20:23. Mirando mi chuleta del pulsómetro veo que voy casi un minuto de retraso respecto al año pasado (año pasado 19:27). Está claro que ahí que echarle pelotas y arriesgar. He perdido 1 minuto en 5km. Es un desastre.
Me fijo el objetivo de cambiar a potencia aeróbica en el km 7. Nunca me he visto en la necesidad de cambiar antes del km 10. Siempre hay una primera vez para todo. Ya lo había hablado con mi hermano en alguna ocasión y era momento de aplicarlo.
Los siguientes km no hacen más que hundir más los parciales alguno por encima de 4:10. Con el cambio a potencia noto una ligera mejoría pero sin conseguir moverme por debajo de 4 el km. 4:03, 4:01... y llego al fin de la primera vuelta por el km 10 que hago en 40:56. El año pasado lo hice en 39:24. Sigo perdiendo tiempo pese a cambiar de pulso. El último parcial de 5km en 20:33 incluso más lento que el primero!!!
Yo siempre había creído que, si alguna vez cambiaba, lo iba a notar en la velocidad. Pero esto no son matemáticas y ese día las cosas no salen. A partir de ese momento trato de salvar la carrera y sufrir todo lo que pueda. Me olvido del pulso y voy a lo que dé.
Paso por el km 10 justo después de tomar la 1ª mitad del gel
De repente, a partir del km 12 (del km 1 al 2 y del 10 al 12 son los km más complicados por estar algo cuesta arriba), empiezo a meter los parciales por debajo de 4. No con claridad pero están. Y empiezo a adelantar a mucha gente. El km 15 lo paso en 1:00:57, claramente por encima de la hora y sigo perdiendo mucho respecto al año pasado en el que la exhibición fue descomunal en el segundo 10.000 (haciéndolo en negativo). El último parcial de 5k en 20:01, que da a entender que he acelerado pero aún no voy por debajo de 4. Me olvido de la chuleta y voy a lo que dé.
Paso por el km 20 a fondo
Sigo adelantando a muchísima gente con parciales por debajo de 4 y paso el km 20 en 1:20:50, haciendo ese último 5k en 19:53. Sigo acelerando y confirmo claramente mi remontada. Después en la clasificación veré que he adelantado a 43 personas. Algo espectacular. Pero claro, es que iba muy despacio.
En los últimos giros previos a meta paso a la 3ª chica y la animo diciendo "vamos campeona!!". Mi hermano
que ya ha llegado me grita "vamos vamos!!!" Recta de meta y llego en 1:25:18.
Ya en meta. La cara de la decepción
Desde que termino no hago más que preguntarme qué ha pasado. No he descansado lo suficiente? No me he hidratado lo suficiente? Estaba en la línea de salida en disposición de hacer marca personal y me he quedado a más de 2 minutos. Y no hay excusa. Mi hermano, que es lo único bueno que tiene el día, mejora su marca personal en casi 2 minutos dejándola en unos ilusionantes 1:20:32.
Un completo desastre. Una decepción. Un palo en el camino a Viena. Se supone que este año debo de confirmar todas mis marcas y esta media maratón es un indicador de lo que será la Maratón de Viena. La sensación de decepción es implacable. Menos mal que está mi mujer ahí para aplacar esa sensación de tristeza y soledad.
Después de analizar la carrera con detalle llego a una conclusión: no somos máquinas. No somos perfectos y ya está. Muchas veces las cosas ocurren y no tienen más explicación. La frase que tantas veces he leído en twitter a los atletas profesionales "he tenido un mal día" cobra sentido. Ha sido eso, un mal día. Aún así, la sensación agria de no conseguir por lo que has entrenado tanto, no se va así como así.
Me quedo con volver a hacer una media maratón en negativo y a adelantar en el segundo 10.000 a 43 personas. El resto es historia.

General: 128/1070.
Hombres: 124/969
Categoría: 26/242

PARCIALES 10.000:
40:56
39:54

PARCIALES 5000
20:23
20:33
20:01
19:53

domingo, 15 de marzo de 2015

Cambios en la rutina de entrenamiento

La temporada anterior se caracterizó sobre todo por dos aspectos negativos: la falta de tiempo y la escasez de descanso. Cuando comencé este año quería hacer cambios radicales en ese sentido. El objetivo era realizar un entrenamiento más completo, más concentrado y ampliar la rutina de descanso.

Tiempo disponible – Tiempo de entrenamiento
Desde hace años los rodajes de más de 50 minutos los hacía en una zona cerca de la Dehesa Boyal en San Sebastián de los Reyes. Es una pista de tierra ideal, iluminada para las tardes de invierno y con un perfil variable pero no muy exigente. El problema es que entre llegar al sitio, cambiarme en el coche, cambiarme de nuevo y volver me llevaba más de una hora. Una hora que empleaba en tiempo que no era correr. A eso había que sumarle rodajes de, por ejemplo, 1h20’. Lo que suponía que estaba 2h20’ entrenando y a eso había que añadir el tiempo de abdominales, estirar y ducharse. Tres horas? Pues eso.
Me busqué una zona cercana a mi domicilio, que fuese de tierra. Era un monte. De esta manera iría y volvería corriendo. Esto hacía que los primeros 8’ de calentamiento los pasaba en una zona asfaltada hasta llegar al monte. La vuelta tardaría unos 9’ y coincidiría con el enfriamiento. Había eliminado el tiempo basura de desplazamiento. El problema: no era un circuito iluminado. Por tanto, en invierno a partir de las 18h de la tarde, no se veía. Me compré este foco en Decathlon (como veis no es tope de gama, ni falta que me hizo). He corrido perfectamente las tardes de invierno por un bosque sin ninguna iluminación.

Descanso
El año pasado solía acostarme muy tarde y dormir de 6 a 6:30 horas. Cuando comenzó el aumento de volumen me resentí y me encontraba todo el día cansado. Esta temporada he cambiado los hábitos de cena, cenando menos cantidad de comida y más pronto. Eso me permitía acostándome también más pronto. El objetivo era dormir una media de 7h30’- 8h. Conseguido.

Orden
Me di cuenta que desperdiciaba mucho tiempo en facebook, whatsapp, twitter, etc. No tenía diferentes espacios de tiempo claramente diferenciados. Mientras veía la TV, estaba con el móvil o mientras cenaba, miraba el whatsapp. Solución: desde el momento que salgo a entrenar, prácticamente me desconecto del móvil. Sólo atiendo lo más urgente. Antes de la cena, desconecto completamente el wifi/3G del móvil. Ni whatsapp ni nada. Cambio mis hábitos y me dedico más a llamar a gente que a escribirla.
Además, reduzco al mínimo el grupo de personas con las que quedo. Soy una persona con muchos grupos de sociales y tenía prácticamente todos los fines de semana ocupados con planes y siempre con grupos distintos. Ni yo lo apreciaba ni ellos tampoco. A la gente que de verdad le importas, tus aficiones las comprende. Eso sí, hay que explicárselas abiertamente y con sinceridad, exponiendo cuáles son tus prioridades.

Alimentación
Nunca he llevado una disciplina de alimentación ni dietas en las temporadas de entrenamiento. No era una persona desordenada con las comidas ni comía mierdas, pero se podía mejorar. Este año quería cambiar un poco los hábitos y comprobar si perdía grasa y peso. Pero tampoco estaba dispuesto a hacer grandes sacrificios. En el trabajo, que es donde como, simplemente comiendo tan solo un plato principal y una ensalada (en lugar de dos platos como siempre), se ha notado el cambio. El año pasado marqué en báscula en la prueba de esfuerzo 69,8 kg con 7,6% de grasa. Este año 69,4 kg con un 7,1% de grasa. No parece que sea un gran avance en peso, pero la reducción del porcentaje de grasa sí es apreciable. Y eso tan solo con ese gesto de comer menos cantidad en las comidas.
El desayuno no lo he cambiado. Tostadas con leche. A mitad de mañana tomo una pieza de fruta como siempre. Yo suelo comer entre 12:30h y las 13h lo que hace que cuando me pongo a correr (como pronto a las 18h) a veces tenga hambre. Este año he probado a comerme una barrita antes de correr y listo. Y eso sólo en ocasiones. Después de entrenar, para aguantar antes de la cena y no ponerme a picar mierdas, como algunas nueces, avellanas, almendras, etc. En la cena no he cambiado nada.

Hidratación
Este siempre ha sido mi punto débil. Intento beber todo lo que puedo durante el día, pero me es imposible beber más de un litro y poco. Lo he intentado cambiar pero en esto, no lo he conseguido.

Dedos en garra
Siempre he tenido tendencia a perder las uñas a final de temporada. Es un tema para el que, pese a tener la talla adecuada de zapatillas, no encontraba solución. Este año me he comprado las zapatillas en el Bikila de Las Rozas. Allí me atendió Ricardo Castaño, un atleta que llegó a ser campeón de España de Maratón. Un tío muy bueno. Al contarle mi problema con las uñas, me dio uno de los consejos más valiosos desde que empecé en 2010. Decía que lo que me pasaba era que ponía los dedos en garra de manera refleja. Eso provocaba que las yemas de los dedos rozasen con la plantilla y, después de muchos pasos, se terminaba separando la uña del dedo. La solución que me propuso fue muy sencilla. Una almodadilla para dedos en garra. De este modo, los dedos no se flexionan de manera automática y no rozan las yemas. En la maratón de Hamburgo perdí tres uñas. Este año, al término de la maratón, sólo he perdido una y es la más pequeña que no tiene importancia.
Almohadilla para dedos en garra
En conclusión, cambiar algunas cosas de vez en cuando en la vida es siempre positivo. Hay que experimentar nuevas rutinas para seguir mejorando.

lunes, 23 de febrero de 2015

Análisis de campo Polar M400

En el mes de Diciembre de 2014 decidí jubilar mi antiguo y gran pulsómetro Polar S610i y comprar el nuevo Polar M400. Me decidí por continuar con Polar ya que tengo muy bien asimilados sus métodos de visualización y el concepto de entrenamiento y soy una persona fiel a una marca cuando algo funciona. Además, el Polar M400 es la gama previa (200€ más barata) al V800, demasiado caro para mí, que tan solo me dedico a la carrera a pie y no a la triatlón donde le podría sacar más partido. El precio incluyendo la banda de pulso son 200€.
Por internet tenéis muchos análisis de sus características, funcionalidades, etc. Yo prefiero hablar de cómo responde este pulsómetro en una prueba de campo, como responde en un entreno o una competición. Me centraré en eso principalmente. No hablaré por ejemplo, de la conexión con el Smartphone, que no he usado (yo entreno sin móvil) o las diferentes configuraciones que se pueden establecer mediante la web Polar Flow. Este análisis está orientado a una persona que quiera sacar el máximo partido a un pulsómetro, no sólo viendo las pulsaciones, si no explotándolo en series, recuperaciones, cambios de ritmo, etc.

Registro de Actividad 24/7
Esto es un seguimiento de la actividad física que una persona hace a lo largo del día. Es algo nuevo en Polar, orientado a la tendencia creciente de las pulseras de actividad. Lo primero, para sacar provecho a esta funcionalidad, hay que llevar el pulsómetro todo el día puesto, cosa lógica por otro lado. Aunque es un reloj atractivo sobre la muñeca, a mí siempre me ha resultado molesto llevarlo encima y prefiero sólo llevarlo cuando entreno. Por tanto, de esta función no puedo hablar mucho. Puede resultar interesante incluso para dormir, porque en teoría te registra la placidez del sueño.

GPS
A nivel de GPS, también algo en parte novedoso, destaco su rapidez de sincronización con los satélites, aunque es cierto que tienes que estar con el brazo muy quieto. Dependiendo del día, sin moverste, puede tardar entre 1’ y 3’. Su precisión es buena, desviándose sobre un circuito medido tanto en asfalto como en tierra, un mínimo de 500 metros y un máximo de 700 cada 10 km. Esto lo he comprobado en mi circuito de entrenamiento y en una competición oficial homologada por la RFEA. No he utilizado la funcionalidad de los laps automáticos por km, ya que tengo mis referencias de km en mis circuitos medidos con bicicleta y me fío más de estos. El ritmo que te marca el receptor (tanto instantáneo como acumulado), al desviarse algunos metros cada km, puede variar bastante del real. Para hacerte una idea está bien, pero no hay que seguirlo a pies juntillas. Como aproximación, he podido comprobar que la desviación a ritmos de 3:45 ó 3:50 puede ser de hasta 15 segundos (lo que podría darnos un ritmo en torno a 4:00). La desviación a ritmos de 4:10 es menor, en torno a 10 segundos (lo que podría darnos un ritmo en torno a 4:20).
Se aprecia que la altitud mostrada por el dispositivo no es para nada fiable. Pero esto ya se suponía, al no medir la altura barométrica, sólo por GPS.

Vistas de entrenamiento del receptor pulsera
Como en anteriores modelos Polar, desde la web Polar Flow puedes configurar todas las pantallas que quieras que aparezcan durante el entrenamiento. Eso sí, hay algunas por defecto que Polar no deja eliminar (como la vista con el tiempo en las diferentes zonas de FC). Durante el entreno, la visibilidad del receptor es bastante buena tanto de día como de noche (con luz activada). Los números y FC son visibles claramente en cualquier condición.
Un claro inconveniente es la vista que se crea cuando se pulsa un lap. En antiguos modelos, cuando se pulsaba un lap, aparecía un resumen de FC med, FC máx, tiempo de lap, ritmo medio, etc. Aquí es lo mismo, pero se echa mucho en falta que se muestre en esa vista el tiempo acumulado hasta ese momento. Hay que esperar a que desaparezca esta vista para conocer cuál es el tiempo acumulado, y ya han pasado unos 10 segundos desde que pulsaste el lap. No entiendo como Polar no ha incluido esta función tan básica en este nuevo modelo.

Sincronización web Polar Flow
La sincronización con el PC se hace a través de Polar Flow y todos los datos se suben a esa web. Destaco la facilidad para conectar el receptor, mediante un conector en la parte inferior del reloj y un cable USB al PC. A su vez, cualquier cambio en las vistas de entrenamiento, configuración de diario entrenamiento, zonas de FC, etc. se realiza a través de Polar Flow y se envía en cada conexión al receptor.
Además, desde unas semanas, es posible descargar un archivo .csv (excel) que nos permitirá tener todo el registro detallado (con un muestreo máximo de 1s, que está muy bien) de todas las variables, y así poder consultar tiempos de recuperación (por ejemplo), que mediante la gráfica disponible en la web es complicado. Además, es posible descargar los datos en formato .tcx y la ruta en formato .gpx.
Muy buena la vista del camino recorrido en un mapa tipo google maps.

Vistas post-entrenamiento
Una de las cosas que me gusta analizar después de cada competición es los pasos de cada lap. En el resumen que puedes consultar desde el receptor, puedes ver los pasos de cada lap, con sus FC med y máx, pero no puedes consultar el paso del tiempo acumulado. Esto es muy útil para consultar, por ejemplo, el paso por el km 5, el km 10, etc. Tengo que decir que, estos datos, están disponibles en Polar Flow, una vez se ha sincronizado el receptor de pulsera.

Configuración de entrenamientos por intervalos
Desde Polar Flow, se pueden configurar fácilmente todos los intervalos, repeticiones, etc. de cada entrenamiento. Por ejemplo, un entrenamiento de 50’, con 2x(5’ en zona 2 + 5’ en zona 3). La respuesta en el pulsómetro es muy buena durante el ejercicio, mostrando muy claramente la fase del entrenamiento en la que vas (calentamiento, trabajo, enfriamiento). Pero como siempre, algo se ha vuelto a dejar Polar en el tintero. Cuando se sincroniza el resultado del entrenamiento y se pasa a la web, en la web sólo son visibles los laps automáticos o manuales de ese entrenamiento. Se pierden las fases que has realizado en ese entrenamiento (calentamiento, trabajo, enfriamiento) así como las diferentes repeticiones de cada fase. Esto es algo que ya he comunicado a Polar vía web y que, amablemente, me han respondido que están tratando de mejorar el producto e irán incluyendo más funcionalidades a lo largo del 2015. Por ahora, sólo veo actualizaciones orientadas a mejorar la sincronización con smartphones… seguiré esperando.
Aprovecho para comentar que el servicio de asistencia web de Polar es muy bueno, te responden muy rápido y la calidad de la respuesta es muy alta.

Conclusiones
En parte, Polar me ha decepcionado con este pulsómetro. Y me duele decirlo, de veras. Hasta ahora había sido una marca intachable y la defendía a capa y espada. Es cierto que necesitaba renovar el antiguo pulsómetro y que esta opción era la más adecuada para mi presupuesto. Hasta ahora, había sido una marca muy orientada a la especialización del atleta y el entrenamiento. Un pulsómetro de 200€ como es el Polar M400, tiene que dar respuesta a aquellos atletas populares que entrenan con cierto nivel y que requieren entrenamientos especiales basados en repeticiones, tiempos, etc. Creo que Polar ha dejado de lado esta funcionalidad y ha empleado más esfuerzo en mejorar su conexión vía smartphones, GPS, registro de actividad diaria, etc. funcionalidades que, aunque interesantes, para un atleta popular que se gasta 200€ en un pulsómetro, tal vez no sean tan necesarias o por lo menos, no las más importantes. Tiene que mejorar bastante en la forma de mostrar los resultados en la web y orientarlo mejor para visualizar recuperaciones, zonas de trabajo intensivo, etc.
Me queda un sabor agridulce. En general, podría decir que es un buen pulsómetro, pero no ha cumplido con mis expectativas... tal vez era algo ambicioso? Tal vez...
Aquí os dejo también dos análisis muy completos que también me han gustado:
https://www.correrunamaraton.com/prueba-polar-m400/
http://www.labolsadelcorredor.com/reloj-gps-polar-m400-prueba-analisis-y-algunas-opiniones/

miércoles, 29 de octubre de 2014

Regimen postural en carrera

El regimen postural en una competición es una parte muy importante. Nos hará que seamos más eficaces y nos cansemos menos o, por lo menos, nos cansemos más tarde.
Este régimen se nutre de nuestros entrenos. Si en los entrenamientos se presta atención a la postura y entrenamos bien la técnica de carrera, el día de la competición, que siempre estamos más nerviosos y pensando en los tiempos, sensaciones y demás, conseguiremos que esa postura sea automática.

Como yo de esto sé poco, pero un gran entrenador como es José Garay (@josegaray71) del Club Cárnicas Serrano (@serranocarnicas) sí, voy a utilizar uno de sus vídeos para hablar de algunas cosas que a mí sí me han servido. Pondré también otro vídeo que muestra como un atleta de élite ejecuta esta postura, de manera casi celestial, en competición. Es un ya famoso vídeo producido por foroatletismo (@foroatletismo) que grababa el asalto al record de maratón en suelo español por un español, en la Maratón de Valencia en 2013. Carles Castillejo (@C_Castillejo)  es el protagonista y trataba de hacer 2:09. Aunque había una intención de poner liebres a Carles que le ayudasen en esta excepcional marca, a la hora de la verdad, la organización no puso ninguna liebre a su disposición, y se retiró algo antes de la media maratón. Felizmente, una semana después, Carles se haría con el Campeonato de España de Maratón en San Sebastián y su clasificación automática para el europeo de Zurich. 

Como no hay mal que por bien no venga, voy a usar a Carles como "cobaya", ya que iba totalmente solo y se le enfoca mucho tiempo perfectamente. Además, Carles es un atleta de élite (creo que actualmente, junto con Lamdassem y Javier Guerra el maratoniano español más completo) que tiene muchos kms en pista y, por tanto, su postura está ya muy depurada.

El vídeo de José Garay es éste. El de foroatletismo de Carles, lo tenéis aquí abajo (link)


Empezamos del tren superior al inferior:
- Postura de cabeza y hombros: en el vídeo de José Garay (minuto 1:00) se explica perfectamente la postura de cabeza y hombros. Fijaros como Carles en el vídeo (minuto 3:50) mantiene la posición de la cabeza mirando siempre al infinito y los hombros perfectamente alineados y relajados (aunque él estaba tenso como la cuerda de un arpa).
- Brazos y codos: José Garay en el 1:48 explica el ángulo óptimo y el braceo que han de tener nuestros brazos. Fijaros en Carles minuto 4:24, el braceo tan sensacional que tiene. Parece que la mitad del trabajo la hacen sus brazos en cada zancada de piernas. Tal vez la posición de los codos no es la ideal como la explica José Garay, pero estaréis conmigo que es muy similar.
- Cadera: José Garay en el 3:00 habla de la posición de la cadera centrada y baja. En el mismo 4:24 anterior, Carles mantiene la cadera muy alineada con su espalda y centrada respecto a su centro de gravedad, ni hacia adelante ni hacia detrás.
- Ataque del pie con el suelo: en el 3:37 José Garay explica cómo debe de ser el ataque con el metatarso. Fijaros cómo, virtuosamente, Carles ataca con esa zona del pie contra el asfalto, en el 4:24 también. El impulso energético es brutal. Es cierto que Carles es un corredor con mucha experiencia en pista y, por tanto, tiende a pisar muy con la puntera del pie. Dicen que a Gebresalasie le tuvieron que enseñar a pisar cuando empezó a correr en ruta, porque tenía un ataque muy acentuado que venía de la pista y le provocaba muchas lesiones. Seguro que Carles también ha tenido que adaptarse algo a la ruta. Seguro que algún día lo cuenta en su blog.

Os recomiendo que continueis viendo el vídeo de José Garay a partir del minuto 4:50, ya que explica cómo se debe de entrenar ese régimen postural mediante ejercicios de técnica de carrera.

Por último, también recomiendo ver el vídeo en el que Carles consigue ser Campeón de España de Maratón en ruta 2013 "Objetivo maratón: Castillejo Reloaded #3". En realidad recomiendo ver los tres capítulos que ha hecho foroatletismo y que narran la vida de un maratoniano en su periodo específico de preparación de Maratón.

Agradezco a foroatletismo, a Cárnicas Serrano y José Garay no me hayan puesto ninguna pega para exponer sus vídeos en esta entrada del blog.

domingo, 13 de abril de 2014

Crónica Maratón de Rotterdam

Rotterdam era la ubicación elegida para confirmar el objetivo principal de toda la temporada. Bajar de 3h. El circuito es, después de Berlín el más rápido del continente. Todas crónicas hablaban de las bondades del perfil, plano y a nivel del mar. Sólo el viento era el handicap del que todo el mundo hablaba.
La cita era el 13 de Abril de 2014. El viernes volábamos a Amsterdam. Sólo había un vuelo diario directo de Madrid a Rotterdam y en Diciembre se agotó. El precio rondaba los 250€ el billete. No nos quedó más remedio de volar hasta Amsterdam y de ahí, en tren a Rotterdam.
El tren tarda aproximadamente 45 minutos en hacer el trayecto, siempre que se tome el tren Hi-Speed direct. Cada viaje ronda los 13€. El sistema es muy similar al Cercanías aquí en España. Algo peor indicado y más lioso. Pero similar. El cercanías nos dejaba en la estación de Rotterdam Central. Desde ahí, lo recomendable es desplazarse en tren o tranvía. Muy caro a mi criterio. 3€ todos los viajes en 2h o 7€ todo el día.
El hotel elegido es el NHow, muy nuevo, pegado a Eramusbrug (es el km 3 de la maratón), muy cerca de la salida de la Maratón. Las instalaciones muy nuevas, vistas de toda la ciudad, un desayuno continental excelente. Hotel tranquilo y sin ruidos.

Ese mismo viernes vamos a recoger el dorsal. Con la prueba del dorsal que semanas antes te envía la organización al domicilio, vas a la Feria del Corredor y recoges la bolsa. Esta vez, con una camiseta técnica New Balance muy bonita (la primera que me la dan en un maratón). La Feria muy pequeña sin nada especial.

Para comer pasta o arroz, no hay muchas opciones. La mayoría de los restaurantes están en esta zona: 56 Schiedamse Vest, Rotterdam, Zuid-Holland. En la mayoría no te dejan reservar y tienes que esperar un tiempo hasta que te atienden. Suelen ser pequeños. Eso sí, la comida está muy buena y el precio, razonable, para ser Rotterdam. Recomiendo el "Gusto" y el "Oliva". Este último no lo probé, pero tenía buena pinta.

El sábado por la mañana nos vamos corriendo desde el hotel a la tradicional "activación" de 30' previa. Cruzamos el puente de Erasmo hacia la ciudad para inspeccionar bien lo que serían los tres primeros kms de salida. Vemos cómo están colocando las vallas e intentamos visualizar también la parte de la llegada. Una recta larga que termina en un giro a la derecha para encarar la meta. Lo digo siempre: estos detalles son fundamentales. Cuando vas a tope en los últimos metros, tener una referencia mental de cuánto te queda es muy importante.

Rotterdam es una ciudad que no tiene mucho que ver. Nada. Se nota que es una ciudad de bussiness, reconstruida de las cenizas de varios bombardeos y orientada al comercio marítimo. Como lo sabíamos, nos fuimos el sábado a pasar el día a Amsterdam. Fuimos a un FreeTour, que valió 3€ y que hizo un recorrido muy bonito con un guía en español. Por la tarde, nos fuimos a ver el mercado de las flores pero ya éramos conscientes de que nos estábamos pasando de la raya. Estábamos caminando demasiado. Esta es la típica elección del maratoniano que viaja en familia. Si estar con los tuyos un rato o dedicar la tarde del día previo a descansar radicalmente. Estas cosas, aunque nunca se sepan, pueden marcar claramente la diferencia. El famoso "entrenamiento invisible".
Preparando la mochila la noche de antes
Al día siguiente, nos levantamos mucho más tarde de lo normal en este tipo de citas. A las 7:30h. La salida es a las 10:30. Algo tarde, aunque esto es cierto que ayuda a que la gente se anime a salir a la calle. Supongo que lo habrán hecho con esa intención. Desayuno, el normal, nunca experimento. Tostadas y café. Algo más abundantes pero sin exagerar. He cenado muy fuerte. Una de las posibles causas del desfallecimiento en Hamburgo el año pasado pudo ser el cenar algo más flojo (pizza).

Tomando un desayuno continental extraordinario
En la salida nos vamos a la zona de cambio. Con mucho tiempo, vemos que las carpas están bastante alejadas de la salida. No parece haber mucha infraestructura. Aún están montando lo que serán los "lockers" para dejar las mochilas. Negativo. Son como taquillas de 20cm de alto por 40 de ancho. Mi mochila apenas va a caber. Y parece que la carpa es pequeña para 11.000 personas. Primera detalle negativo de la organización.

Nos quedamos un rato al sol en un banco. Es momento de relajarse y pensar en la estrategia. Tengo mis tiempos de paso. Al principio habíamos planteado salir con el globo de las 3h. Pero días antes en la web, vimos que la organización no iba a poner un globo para bajar de 3h. Segundo detalle negativo de la organización. No puedo entender como no ponen el globo más importante a nivel popular de una maratón. Resta calidad a la organización. Los tiempos de paso estimados, como siempre, en la chuleta de mi pulsera:
Tiempos de paso en la pulsera del pulsómetro
Eran tiempos ambiciosos. Pero como siempre, bajo ningún concepto, iba a renunciar a mi máxima referencia. El pulso. En capacidad aeróbica (160-170) hasta el km 21. Cambiar a potencia aeróbica (170-174) hasta el 32. Después lo que dé el cuerpo. Mi referencia en los parciales de 5000, siempre pasar por debajo de 21:20. Con eso me aseguraba bajar de 3h.Con el alimento, la misma rutina de siempre. Tres geles. A partir del km15, medio cada 5 km hasta el 35.

Llega el momento de vestirse, forrarse de vaselina e ir a la zona de calentamiento, bastante alejada como he dicho, de la zona de cambio de ropa. Me las veo y deseo para meter mi mochila en el "locker" habilitado por la organización. Tienes que llevar la llave encima, durante toda la carrera. Veremos si no la pierdo. Aún no hay mucha gente, pero cuando vengan las prisas, muchos se agobiarán. Nosotros hoy vamos con mucho tiempo. Como siempre mi gorra, mis gafas y mi camiseta de España de atletismo. Corro en corto. Hace viento pero sol. Seguro que al principio paso frío pero lo prefiero.

Después de un calentamiento muy pausado y tranquilo (el más completo que he hecho previo a una maratón), me dispongo a ir hacia la salida. Mi hermano y yo nos despedimos: "buscando siempre buenas sensaciones" me dice. Me ha acompañado desde Septiembre de 2010 hasta este momento. El maratón en que aspiro a bajar de 3h en maratón.
Hasta ahora, mis rodajes en tierra (20 kms el más largo) han salido a 4:11-4:16 de media. Creo que puedo rodar al principio a 4:12 en asfalto, respetando el pulso. El test de Gavela que realizé hace pocas semanas, me dijo que no bajaría por poco. Pero estoy confiado. Mis marcas me soportan: 37:18 en 10.000 y 1:22:50 en Media Maratón. Pero todo el mundo sabe que en Maratón, 2+2 muchas veces no son 4.


Las principales características de esta maratón son:
Terreno: asfalto.
Perfil: en general muy plano. Tiene subidas a puentes y por pasos subterráneos. Pero en general, plana y constante.
Condiciones climáticas: de 9 a 12ºC. Nivel del mar. Ese día hacía aire. En Rotterdam hay ciertas zonas en las que si sopla el viento, te da de cara. Humedad relativa normal.
Hora de salida: 10:30 am.
Participantes: 13.500. Este año han llegado a meta 10.679
Porcentaje sub 3h hombres: 4,4%.
Cajones: sí. Dependiendo del tiempo estimado que quieres hacer.
Avituallamientos: los típicos de agua e isotónico cada 2,5km en vasos. Bien distribuidos. El agua toda en un vaso y con una esponja dentro. Me pareció ver entrega de geles a partir de un km, pero no lo puedo confirmar.
Señalización de kms: los kms parciales muy poco visibles. Los kms 10, 20, media, etc. sí se veían bien.
Mapa detallado: aquí
Baños: dentro de los mismos cajones de salida. Ninguna saturación. Por lo menos en mi cajón.
Bolsa del corredor: con camiseta!!! y con artículos de publicidad típica.
Precio: en torno a 65€.

Me meto en el cajón C. Voy al servicio y miro el reloj. Me quedan 25'. Demasiado pronto. Por un momento pienso en ir hacia el límite del cajón pero, como no voy a salir muy fuerte, me parece que es buena posición.
Estoy en la línea de salida de la tercera maratón más rápida del mundo. Me he pegado auténticas palizas, he dejado de lado a mis amigos, a mi familia y a mi novia, con un sólo objetivo. Bajar de 3h. Es el sueño de todo maratoniano. Y yo aspiro a ello en mi tercera maratón.

Mucha gente a mi lado que ni de coña va a bajar de 3h. Participarán en una maratón de relevos. No tengo nada en contra de este tipo de iniciativas. Creo que son buenas. Pero no en el cajón de las 3h. Saturan el comienzo de la maratón. Deberían ponerlas en los cajones finales o intermedios.

Disparo y para adelante. Estoy helado. Salgo prácticamente sin potencia. Esquivo a mucha gente que va lentísima. Miro a mi izquierda y veo avanzar a otra hilera de personas. Los dos sentidos de la avenida que llevará al puente de Erasmo están repletas por la maratón. La élite ha salido por la izquierda. Tengo que esquivar a mucha gente. Estos momentos son muy importantes. El cuerpo está frío, te pueden tocar o empujar, irte al suelo y, toda la carrera irse al traste y con ella, seis meses de preparación. Casi sin darme cuenta enfilo la subida del Puente de Erasmo. Miro a lo lejos y veo la inmensa cantidad de gente que está delante. La cuesta, aunque poco pronunciada, hace algo de daño, porque aún estoy muy frío. Por supuesto se me ha pasado el cartel del km1 y también se me pasará el del km 2. Demasiada gente para ir mirando a los lados. No hay que distraerse.
Me meto por el lateral derecho del puente, corono y al bajar, intento buscar a mi novia que seguro me está esperando. La bajada está al lado del puente. Pero ella me espera en el lado izquierdo y no nos vemos. No pasa nada. Volveré en el 25 y me hará más falta.
Rápidamente se enfila una larga avenida llamada Laan Op Zuid, que será muy común en esta maratón. Se pasa ahora y también en el 25. Sin duda, la zona donde más sopla el viento. Adelanto al globo de las 3h 15'. Voy lentísimo. Es el globo más rápido de toda la organización. Los corredores en esta avenida ocupan los dos carriles. Yo voy por el de la derecha. Veo más gente por la izquierda. Un español al ver mi equipación me pregunta por dónde hay que ir. Le digo que en breve me moveré a la izquierda. En cuanto veo una zona despejada de la mediana de árboles y que hay césped en condiciones, me cambio. Perderé unos segundos pero en ese carril iré despreocupado por si luego hay desvíos y demás. Me cambio intentando tener mucho cuidado con los raíles del tranvía.
Me paso prácticamente hasta el km 10 adelantando a gente y esquivando. No de manera exagerada, porque hay espacio, pero claramente se podría ir más a gusto.

Llegada al km 5: 21:16. Exactamente al ritmo justo para hacer 3h. Esperaba pasar más rápido. En Hamburgo pasé exactamente en el mismo tiempo.
Los kms siguen pasando y me doy cuenta que los kms no están bien medidos. Y esto se confirmará durante toda la maratón. El km 8 lo hago en 3:58 y el 9 en 4:27.
No perdono ningún avituallamiento. No me gustó la opción de la organización de poner una esponja dentro del vaso de agua. No era día para necesitar una esponja y menos en los vasos. En estos primeros kms se tiene agilidad mental para quitar la esponja, que no se te caiga el vaso y beber... pero veremos en el km 30.
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KM 10: 42:05. Un buen parcial de 20:49. A la postre el más rápido de toda la maratón. Incluso más rápido que en Hamburgo. Pero esperaba ir unos segundos más rápido. Lo achaco a la salida y a la cantidad de gente que hay. Voy controlando muchísimo las ppm aunque es cierto que me sigo notando más frío de lo normal. Sigue soplando el viento. A veces de lateral, otras de frente... La sensación de frío es debida a esto.

Llegada al KM 15. 1:03:16. Parcial de 21:11. Primera mitad del gel para el cuerpo como siempre. Esta vez con el problema de quitar la esponja. Sigo manteniendo parciales muy cercanos a las 3h pero deberían de ser más rápidos. Debería de estar muy por debajo de los 21:20 en la 1ª Media Maratón. Es de esperar que en la 2ª Media, los parciales sean por encima. Comienzo a darme cuenta que no voy todo lo deprisa que debería. Las pulsaciones son perfectas pero las sensaciones de velocidad no llegan. Esas sensaciones de velocidad en los entrenos, aquí no llegan. Según mi chuleta, voy 30'' por detrás de la marca objetivo que, siendo justos, es muy ambiciosa (2:58:20).
Durante todo el recorrido, se pasan puentes y túneles. No se puede decir que sean cuestas al uso, pero sí notas que las piernas se resienten. Se resienten porque vas a un ritmo de crucero en llano espectacular.
Todo el paisaje hasta el momento se sucede en una mezcla de zonas residenciales, con muchas zonas arboladas y avenidas rectas, anchas y largas. Si buscáis una maratón bonita para disfrutar de la ciudad, esta NO es la adecuada. Es rápida, pero es fea.

Media Maratón: 1:29:25. 50'' por debajo de lo que dice mi chuleta. Muchísimo más lento que mi paso en Hamburgo. El paso por la media maratón es muy importante. Te dice cómo vas y cuánto tienes que apretar. Aunque el último parcial del 15-20 no ha sido malo (21:12) y sigue confirmando que voy a un excelente ritmo de crucero, voy muy justo para bajar de 3h. Lo suyo hubiese sido hacer menos de 1:29 con claridad para ir con más margen en la 2ª Media. Pero no. Ahora sólo puedo perder 45'' respecto a mi tiempo en la primera media. Esto es, hacer la 2ª Media en menos de 1:30:35. O lo que es lo mismo, hacer +1:10. Todos estos cálculos, evidentemente, no se hacen en carrera. Para eso están las chuletas. Y mi chuleta me dice que voy muy lento. No estoy nervioso. Sé que estoy respetando las ppm al máximo y sé que ir más deprisa me haría pagarlo, como me pasó en Hamburgo. Ahora toca cambiar a potencia aeróbica.
A partir de ese punto, se tiende a retornar hacia el puente de Erasmo, para enfilar de nuevo la gran avenida Laan Op Zuid. Se deja al lado izquierdo una de las entradas al mar de Rotterdam y con ella algún viento lateral. De camino al 25 intento buscar sensaciones de cansancio o rigidez. En Hamburgo ya en este parcial, tuve signos de que la cosa no iba bien. Aquí no. Noto que voy con un ritmo muy constante. Eso sí, no muy rápido. Monitorizado continuamente por el pulsómetro, voy con el freno de mano echado. Hasta el km 30, no pasaré por encima de la potencia aeróbica y hay que agarrarse. La marca está complicada pero no tan perdida como para suicidarse. Todo el mundo sabe y mi hermano me lo remarca, que la maratón verdadera empieza a partir del km 30.

Llegada al km 25 en 1:46:21. Parcial algo más elevado de lo normal de 21:53 que, a la postre, será el más lento de la maratón. Empiezo ya el segundo gel, tomándome la mitad como es habitual. Giro a la izquierda y busco con la mirada a mis animadoras. Carmen, Sonia y las niñas. Gritos y ánimos. Les grito que voy bien pero algo retrasado y enfilo la subida al puente. Sopla el viento fuerte de cara y la gente se retuerce en la subida. Como siempre, zancadas cortas, levantar rodillas, agacho la cabeza y para adelante. Corono y parece que ha pasado un siglo. El viento es tremendo. Para el que vaya tocado, esto le hará daño. Yo por ahora, voy mucho mejor que en Hamburgo que, es mi referencia de malas sensaciones.
Hasta ahora, todos los parciales han ido más lentos que en Hamburgo. Pero el paso por el 25 me da un tiempo en meta un poco por debajo de las 3h, ya que hasta ahora he ido a 4:15 el km. Voy muy mal respecto a mi ambiciosa chuleta (1' 46'' menos) pero aún no es momento de abrir gas. Hay que saber competir. Retención, retención, retención. Conservador!!!

Vamos de camino a la salida, se deja al lado derecho la Feria del Corredor y se gira a la derecha para ir de camino al lago Kralingse Plas. De nuevo, un lago en la segunda parte del maratón, como en Hamburgo. Un lago que habrá que rodear y en el que habrá que meterse en una zona boscosa. Una zona rutinaria, con poca gente y solitaria. Aquí es cuando está la cabeza y tú. Aquí es cuando se nota si has entrenado sólo o no. Entrenar con gente y en grupo está muy bien. Pero no te aporta esa sensación de soledad que tienes ya en esos kms en los que la gente va muy separada, no tienes compañeros de viaje y vas tocado. La zona es parecida a lo que sería la Casa de Campo en MAPOMA.

Llegada al km 30 justo a la entrada del Lago. 2:07:39. Vuelvo a hacer un gran parcial de 21:18. De nuevo, la expectativa en meta es de bajar de 3h. Voy como un reloj a 4:15 el km. La mitad del gel de mi cinturón ha volado y tengo que echar mano del que tengo atrás. Menos mal que llevo una mitad de sobra.
Evidentemente, del tiempo de la chuleta ni hablamos. Son ya 2' por encima de mi previsión y eso me hace ponerme ya muy nervioso. Es el problema de llevar una referencia muy ambiciosa. Que sólo tienes esa. Debí de hacerme la chuleta para bajar exactamente de 3h.
Entre el 25 y el 30 el pulso ha ido aumentando de manera natural y ya ruedo por encima de la potencia aeróbica, apenas unas pulsaciones. Me lo pide el cuerpo. No noto agarrotamiento ni abandono de fuerzas. Evidentemente no estás para una sardana, pero comienzo a darme cuenta que podré seguir con este ritmo hasta el final.
Paso a gente buena. Gente que va andando. El maratón no perdona. Se han pasado de rosca y ahora caminan. Para ellos no existirá gloria. Esto me da moral. Por eso siempre hay que ir de menos a más. El pasar a gente siempre da mucha moral... y si es a gente buena, mucho más!!

KM 35. 2:29:19. Último parcial de 21:40. Un mal parcial. Es el momento de abrir gas con todo lo que tenga. Pero estoy como adormilado, sin reacción. El bosque, la poca luz y la poca gente, me ha sumido en un sueño raro... la línea del lado derecho de la carretera es mi única compañera. Voy en un grupo de unas 10 personas, pero es como ir solo.
Ahora mismo estoy por encima de las 3h. Tengo que jugármela con todo lo que tenga. Para mí sería un fracaso no bajar de 3h después de todo lo que he hipotecado este año... novia, familia, amigos... muchos ratos que has dejado de estar con ellos por este día. Y la cosa no va.
Me adelanta una chica, que creo que es de las pros. En los avituallamientos coge su propio bidón. Reacciono y me pego a ella. Va muy fuerte. El viento pega fuerte en la parte este del lago y aprovecho el rebufo para taparme. A ella no le gusta pero me da igual. Es justo lo que necesitaba. Necesitaba un incentivo que tirase fuerte para hacerme salir del trance en el que estaba sumido. Creo que por eso he hecho un parcial de 21:40 tan malo. Cuando vas constante, pierdes la sensación de velocidad y no sabes muy bien si vas poco a poco parándote o no. Ella sabe cómo correr y va muy fuerte. Si consigo seguirla será una buena referencia y muy buena reacción. Pese a todo sigo manteniendo medias de pulsaciones un poco por encima de potencia aeróbica. Tengo gasolina y las piernas parece que responden.

Llegada al km 40: 2:50:47. El último parcial excepcional en 21:18. Estoy justísimo pero ya no miro el reloj. He pasado a la chica que se ha desinflado y voy tirando de un grupo. Todo el recorrido me suena. Sé que estoy cerca. A muerte. Llevo un rato sin tener lectura de las pulsaciones. Me he tirado por encima un vaso allá por el 38 y me he debido de cargar la cinta.
Paso por el km 40 tirando del grupo
Cerca de la marca de 1000 metros a meta
Busco el final. No estoy demasiado dolorido pero, como en Hamburgo, comienzo a cambiar y a pisar sólo con las puntas. Cambiar el gesto cuando voy muy tocado me ayuda. Y además parece que voy más rápido. Veo en el suelo "1000 mtrs". Debe de ser que voy por el 41,195. El chaval de mi izquierda de amarillo tiene un tirón y grita y se para.
Busco el giro a la derecha que tengo en mi memoria del día anterior, giro y enfilo la recta de meta. Miro el reloj de mi muñeca 2:59:00. Esprinto con todo lo que tengo. Cabeza atrás. Me dejo las pelotas. El reloj de la meta no para de avanzar y no cruzo 3:00:35, 36, 37, abro un poco los brazos en un gesto forzado y cruzo la meta sin ningún tipo de disfrute y paro el reloj. Marca 2:59:48. LO HE CONSEGUIDO. La organización marcaría 2:59:50.

Enfilando recta de meta ciego
En meta, en una nube


Cruzo y me voy para un lado. Sigo hacia adelante y cuando veo que hay menos gente comienzo a caminar más despacio y a darme cuenta de la hazaña. No tengo muy claro qué es lo que pensaba en ese momento. Sólo sé que era una sensación de felicidad. Era distinta.
Me ponen la medalla y trato de buscar agua. Me dicen que más adelante. Sigo pero allí no hay nadie. Veo a Carmen y a Sonia y las niñas. Les hago un gesto de que lo he conseguido.

Hecho harina justo cuando me encuentro a Carmen y Sonia y a las niñas
Más adelante por fin encuentro el avituallamiento. Cojo dos botellas y me doy cuenta que hay poco para comer. Muy pocos stands. Nada que ver con Hamburgo. Otro punto negativo a la organización. Me encuentro al chico de amarillo y resulta que es español. Desde aquí envío un saludo a Pedro Juan. Se quedó a 26'' de bajar de 3h. Estaba algo jodido. Lo comprendo. Yo estaría igual. Se le ha escapado en el último km. Luego viendo los datos me di cuenta que fuimos juntos desde la Media Maratón.
Abrazo con las heroínas de Rotterdam. Abrazo con Carmen. Uno de los dulces momentos. Voy para la zona de cambio y recojo la mochila. Mi hermano me felicita y nos abrazamos. Otro gran momento. Por esas sensaciones, bajar de 3h tiene un significado inolvidable para mí.

El abrazo con mi entrenador y hermano
Celebrando con la que ahora es mi esposa
El análisis de la carrera refleja varias cosas:
- Constancia. Marqué muchos parciales cercanos a la cifra ideal de 21:20. Aunque yo no salí con esa intención, es cierto que hay que salir con una marca "probable" y no "posible". La probable era bajar de 3h, y eso me marcaba los 4:16. La marca posible era bajar de 2:59, como ponía mi chuleta. Esa la podía tener en las piernas, pero no en la carrera. En el maratón, ante todo, hay que ser realistas y conservadores. Como dice mi hermano "el maratón siempre premia a los conservadores".
- Hice la maratón en positivo, pero en +1'. La estrategia de ser conservador y no dejándome llevar por lo justo que iba hasta el km 30 dio resultado. Pese a no ir todo lo rápido que esperaba en capacidad aeróbica (pensaba que podía correr en 4:12 sobrado) salvé la carrera. Y digo la salvé porque pasar en 1:29:25 la media es ir muy muy justo para bajar de 3h.
- En los parciales donde se decide un maratón, del 25-30 y del 30-35, estuve muy cerca al ideal 21:20, nada que ver con el derrumbe que tuve en Hamburgo (haciendo parciales claramente por encima de 22:00) sin duda, porque en esa maratón, fui pasado de vueltas la 1ª media.
- Los últimos 2,195 km los hice en 9:03, lo que da un ritmo de 4:07 el km. Tenía el suficiente repris como para arañar esos 10'' al reloj para bajar de 3h. Sin duda, las palizas en el gimnasio, primero con el trabajo de isometría y básicos, y luego con las pesas, influyeron en esos 4:07.

En resumen, aunque no os voy a negar que estuve unos días algo raro, porque esperaba bajar de 3h con claridad, ahora tengo claro que fue todo un éxito. Que en mi 3ª maratón baje de 3h es algo que tengo que valorar y que no todo el mundo hace. Todo este año de locura, ha merecido la pena.

Km 5 ---> 21:16
Km. 10 ---> 42:05 (Parcial 20:50)
Km 15 ---> 1:03:13 (21:08)
Km 20---> 1:24:28 (21:15)
Media Maratón ---> 1:29:25
Km 25 ---> 1:46:21 (21:51)
Km 30 ---> 2:07:39 (21:20)
Km 35 ---> 2:29:19 (21:40)
Km 40 ---> 2:50:47 (21:28)
META ---> 2:59:50

Resultados aquí

General: 488 de 10658.
Categoría: 172 de 2296.

Para finalizar, me gustaría exponer los pros y contras de lo que fue esta maraton a nivel de organización y ciudad:
- No había globo de las 3h.
- Los armarios para dejar la mochila eran lockers y la carpa era pequeña.
- Los vasos de agua los dan con una esponja dentro.
+ Perfil muy plano y a nivel del mar.
+ Grandes rectas.
- Algo de viento.
+ Cajones bien organizados aunque con gente de las maratones de relevos entre medias.
- Kms poco visibles.
- Creo que algunos kms estaban mal medidos.
- Avituallamiento en meta muy escaso.
+ Mucha gente en las calles y animando muchísimo.
- La ciudad tiene bastantes pocos restaurantes de pasta para comer y no puedes reservar.
- Transporte urbano caro.
- Mala comunicación en avión con Madrid. Sólo un vuelo al día.