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martes, 13 de noviembre de 2012

Kakos: ese gran olvidado

En el tiempo que llevo como corredor he tenido la oportunidad de leer muchísimos artículos, posts, entrevistas y comentarios en internet. Es una fuente de información potentísima pero, como en muchos aspectos, es necesario filtrar. Dentro de los muchos planes de entrenamiento que existen para bajar de 45’ en 10 km, bajar de 1h 50’ en Media Maratón ó bajar de las 3h 30’ en Maratón he echado en falta una cuestión que, creo, es importante. Hay muy poco detalle sobre la condición física inicial que tiene que tener el corredor para comenzar con ese plan. No es lo mismo un plan de entrenamiento para una persona que va a empezar a correr que la que ya lleva tres años en este mundo.

Si la condición física del corredor no es buena o está comenzando la temporada, debería tener unas primeras semanas de adaptación. En esas semanas deberá comenzar a coger hábitos sencillos de entrenamiento, aprender a escuchar a su cuerpo, coger un ritmo de alimentación e hidratación, acostumbrarse a correr en un horario que le sea propicio… en pocas palabras: prepararse para correr.
Este periodo debería durar tanto como el corredor sienta, utilizando el sentido común y, creo, no menos de un mes. Ese sentido común que muchos no utilizan en este mundo.

Dentro de esta fase, existe una técnica que creo, es fundamental: correr y andar (también llamado Kakos).
¿En qué consiste? Combinar correr y andar como detalla la figura inferior. En total, se completa un entrenamiento de 34’ (un kakos no debería ser mayor de 40’ aproximadamente).


Después, deberíamos escuchar a nuestro cuerpo, articulaciones, corazón y ver qué tal nos ha ido. Esas primeras sensaciones son fundamentales. Si no hay dolores, agujetas, etc. Se amplía la parte de correr del Kakos a más tiempo, consiguiendo ampliar el tiempo de entrenamiento. ¿Qué se consigue?
- Comenzar a coger la rutina de correr.
- No tener grandes desgastes musculares ni de articulaciones.
- Al correr más relajado, nos concentramos más en la pisada, respiración, postura, etc.
- Experimentar las sensaciones de la ropa, zapatillas, etc. Lo mismo: al ir más relajados podemos centrarnos en si deberíamos de haber corrido en corto o largo, si los calcetines te rozan, o si las zapatillas que te vendieron son lo que tú buscas.
- Al estar menos cansado, consigues completar el entrenamiento con abdominales, estiramientos, hidratación y alimentación.
- El cambio entre correr y andar, hace el entrenamiento más atractivo y menos monótono.
- Preparación para un rodaje puro.

A mi criterio, de nada vale ponerse a correr 30’ el primer día, si terminas hecho harina, dolorido de músculos y articulaciones, no te has centrado en las sensaciones y, sobre todo, no has disfrutado. Con seguridad, al día siguiente, no volverás a calzarte las zapas.
En paralelo, los llamados “pateos” o largos paseos son un complemento ideal en esta primera fase. Si ampliamos la zancada y vamos variando el ritmo del caminar, se conseguirá además, mejorar la pisada y fortalecer articulaciones.

He leído programas de entrenamiento que hablan de que, en la primera semana, realices series de 5x200 sin indicar qué tipo de requisitos debe de cumplir ese corredor. No soy entrenador ni pretendo serlo, pero ¡eso es una locura!

Para terminar, creo que hay otra parte previa en un programa de entrenamiento que muy pocos escriben en la red: someterse a una revisión médica inicial que nos dé una idea de nuestro estado de salud general y, si no hay ningún problema en realizar esta gran pasión que es CORRER.

miércoles, 23 de mayo de 2012

El comienzo

En Septiembre del 2010 me puse a correr. Sin ningún propósito, sin afán de éxito, ni gloria, ni tiempos. El calor del verano aún estaba presente y facilitaba aún más las cosas. El único objetivo era cambiar deportivamente hablando.
Venía de realizar durante quince años fútbol de todo tipo: federado, fútbol 11, fútbol 7, sala, etc. Pero me cansé. Perdió todo el aliciente. Necesitaba otra cosa.
Después de unos primeros rodajes muy rápidos y con muchos dolores, me dejé aconsejar por mi hermano. Finisher en Ironman 2003, sub 3 horas en Maratón. Y así empezó todo.

Un año y medio después, fui finisher en la Maratón de Praga este pasado 13 de Mayo. Entre medias, miles de experiencias sensacionales. Cruzar la meta aquel día fue algo inolvidable, pero el entrenamiento necesario para ello fue igual excitante.

En todo este tiempo, he ido acumulando una serie de experiencias, rutinas, competiciones y sensaciones que, después de cruzar la meta en la Plaza Vieja de Praga, quería compartir con todos los aficionados al running. Tanto a los que buscan objetivos finales y luchan a muerte por ellos, como los que se quieren simplemente disfrutar de la sensación de controlar sus piernas al ritmo que su corazón les marca. Yo, como seguramente habreis adivinado, soy de los primeros. Durante todo este tiempo, he sido una persona metódica, sacrificada con el entrenamiento y comprometida con la gente que me apoyaba. Alguien dijo una vez: "Las personas quieren gloria, pero no están dispuestas a pagar por ella".

Mi objetivo con estos posts, no será otro que buscar una salida de forma escrita a todas esas ilusiones que me han llevado a ser lo que soy ahora como corredor. Trataré de escribir lo que me ha servido a mí, sin sentar cátedra en ningún caso y, por supuesto, con toda la humildad del mundo de una persona que acaba de empezar. Por eso, la finalidad de todo esto, no es dar lecciones, si no expresar las que yo he aprendido, al lado de un excepcional profesional (y mejor persona) como es mi hermano.

Y es que aún no tengo claro de qué voy a escribir, ni qué temas trataré. Eso sí, siempre intentaré decir la verdad, huyendo de mitos y siempre con hechos contrastados técnicamente. No quiero crear más confusión al corredor que la que ya fluye por la red.

Como último km alcanzable, me gustaría crear un espacio donde todos los aficionados al running puedan opinar. Siempre con el máximo de respeto.

Gracias,
Roberto