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jueves, 15 de septiembre de 2016

Crónica de la Maratón de Milán

Este año me lancé a prepararme una maratón. Sería mi quinta maratón. Mis circunstancias personales habían cambiado y ahora tenía más responsabilidades diarias. Nos decidimos por intentar mejorar la marca de Viena (2h 59’ 19’’) en la maratón más rápida de Italia. La Maratón de Milán. El 3 de Abril.

VIAJE
Volamos en avión, como siempre el Viernes previo a la maratón, 1 de Abril. Elegimos el vuelo más barato que pudimos y fue con EasyJet. Comentaros que, cuando uno viaja con la familia, es cierto que 20€ de diferencia en cada billete, es un dinero. Pero es cierto que con este tipo de compañías, uno se arriesga siempre a tener un problema. Y el problema lo tuvimos a la vuelta. En la ida, no nos pusieron problemas con el equipaje de mano, porque facturamos lo justo. Pero a la vuelta, cumplieron la normativa a rajatabla y hasta una mochila de una niña de 6 años (de esas que son casi un peluche), la tomaban como un equipaje de mano. La experiencia terrible y, por supuesto, si tengo otra opción asequible, la elegiré antes que EasyJet.
ALOJAMIENTO
Como la estrategia de hacer vida en un apartamento, nos había salido bien en Viena, decidimos repetir. La alquilamos por airbnb. La casa estaba situada en una perpendicular de Via della Maggiolina. Muy cerca de la estación de Sondrio. Es una zona residencial y muy tranquila. Además, estaba cerca de la Feria del Corredor. Sobre la casa todo excelente salvo la limpieza de alguna estancia. El dueño no estuvo a la altura tampoco. No la recomiendo. Si alguien tiene algún interés en saber cuál fue exactamente, que me escriba un comentario y le contaré la historia.
FERIA DEL CORREDOR
Cerca de Piazza Città di Lombardia, en el metro de Gioia. Recogimos el dorsal en la Feria del Corredor. Muy bien organizado. Daban una camiseta adidas de regalo. La Feria muy similar a la de Hamburgo y Viena. Ni grande ni pequeña. No había excesivas gangas.
TURISMO POR MILÁN
Para moverse por Milán, el metro es excelente y es la mejor opción. El precio es similar al que hay que Madrid y pueden cogerse billetes por tiempo o para todo el día. La ciudad en sí, me decepcionó un poco, sinceramente. La parte más turística, donde está la catedral de Duomo, es impresionante, eso sí. La galería de Vittorio Emmanuelle II también muy impresionante. Pero poco más. El hecho de ser de las ciudades más industriales de Italia se nota.
Ni que decir tiene que podéis comer pasta y pizza en cualquier esquina de la ciudad. Al menos, en esta ocasión, buscar un restaurante para la recarga previa de hidratos, no es ningún problema.

LA MARATÓN DE MILÁN
Terreno: asfalto
Perfil: es una maratón bastante llana. Es la más plana de Italia. Se podría decir que la primera media es algo más cuesta arriba, que tiene un bloque central entre la media maratón y el km 30 de leve subida. Desde ahí hasta meta sí que hay una clara tendencia a bajar. Sólo recuerdo pasar 2 puentes y no hay grandes cuestas.
Posibles hándicaps: entre la media y el km 30 hay que sujetarse, porque se nota que pica algo para arriba y las piernas lo notan (por lo menos en mi caso). Además, en ciertas zonas, hay adoquines aunque en la parte final, cuando el cuerpo va más tocado, casi no había.
Condiciones climáticas: temperatura fresca y sin viento.
Hora de salida: 9:30 am
Participantes: este año terminaron la maratón 3719 personas.
Porcentaje sub 3h hombres: 4,9%
Globos: hay globo de las 3h, 3h15’, 3h30´, 3h45’…
Cajones: sí hay cajones. La organización es excelente. A todos los que ya han bajado de 3h, les colocan en el cajón más delantero previo a la élite.
Avituallamientos: bien señalizados. Dan botellas de agua. También algunos con fruta.
Señalización de km: buena señalización. Clara y visible en carteles.
Mapa detallado: http://milanomarathon.it/en/marathon/course/
Altimetría Maratón Milán


Baños: accesibles y con pocas colas.
Bolsa corredor: dan un paquete de pasta y una camiseta Adidas.
Precio: 49€ lo más barato.

La salida y la meta tienen lugar en Corso Venecia. Es un lugar muy bonito para terminar una maratón. No tanto como en Viena o Praga, eso sí. Dejamos las mochilas metidas en la bolsa que nos dieron en la Feria del Corredor con nuestro número de dorsal. Después de haber hecho el calentamiento riguroso con mi hermano, nos vamos hacia el cajón, con tiempo de sobra. Es el momento de aislarte un poco y pensar en todo lo que has hecho para llegar hasta aquí. Y pensar en la estrategia de carrera. En Viena en los últimos 7 kms se me escaparon los 2h58'. Había que intentar mitigar eso. Se habían hecho entrenos de correr a ritmo de 3h en fatiga para ello. Pero la carrera y el día que uno tenga es un mundo. Ya sabéis. Hay que tener un plan B y agarrarse a él en carrera si fuera necesario.

Mi plan A era el mismo que el habitual. Correr con mi pulso de capacidad aeróbica (155-174) hasta la media maratón. Entre la media y el km 30 hacer una progresión hacia la potencia aeróbica, dependiendo de cómo me encontrase. Después, correr en potencia (174-184) hasta el km 35. De ahí a meta, a lo que pudiese.
El plan B era intentar aguantar los tiempos de paso que hice en Viena hasta el km 30 y ahí, apretar para intentar no perder esos 2 minutos que degradé al final y acercarme a las 2h57’.
Me despido de mi hermano que va a intentar acercarse a las 2h50’ y arrancamos.

Corriendo con el que hizo 2h53' al final
Los primeros compases suceden en estrechamientos de calles y la gente se apelotona y hay que tener cuidado. Después del km 2, la acera se ensancha. En esos primeros kms intento soltarme, coger un buen ritmo y tomar alguna referencia de algún corredor que lleve un ritmo similar al mío (dorsal 1406). Me pongo en paralelo a un italiano que lleva un mono de triatlón que, por los parciales que voy viendo, parece que lleva un ritmo similar al mío. Constantemente mirando el pulso para no pasarme, llego al km 5, en 20:16, casi clavado al de Viena (20:15), a 166 ppm de media, casi también clavada la media a Viena. Eso arroja un ritmo de 4:03 el km completamente loco. He hecho el primer km en 3:59. Es normal que el primer parcial salga rápido, pero hay que sujetarse. Para eso está el pulsómetro. Cogemos un poco de agua que sirven en botellas y a seguir.

Seguimos con el dorsal 1406 y nos acercamos al punto más emblemático de Milán. La plaza del Duomo. Muy bien elegido por parte de la organización puesto que permite disfrutar de la vista ahora que corres suelto. Mucha mucha gente en esta zona y, en general, en todo el recorrido. Al poco de dejar atrás el Duomo llegamos al km 10. Paso en 40:54, haciendo el mejor parcial de 10k de todas mis participaciones. En Viena me fui por encima de los 41 minutos, por lo que esto es una gran noticia. También un gran de 5k de 20:38. Además, seguimos con el pulso muy agarrado en 168 ppm, exactamente igual que en Viena. Estos 10 primeros kms los he corrido a un ritmo de 4:05 (os recuerdo que hacer la maratón por debajo del ritmo de 4:12 el km, me da en meta menos de 2h57’). Por tanto, hasta el km 10, las cosas físicamente van clavadas a Viena y estoy mejorando los tiempos.
El italiano dorsal 1406 me suelta al poco de pasar por el km 11. Y me suelta a ritmo. Claramente va más rápido que yo. Y menos mal que me solté, porque esa no era una buena rueda. Terminó haciendo 2h53’ peladas en meta.
Llegamos a la zona de cambio de relevos, del km 10. Mucho mejor organizada que otras maratones. Con una separación clara con una valla entre los que van a relevos y los que no. En las anteriores maratones, esto siempre era un incordio, porque se te cruzaba gente, los que estaban esperando se te echaban encima, etc. Muy al contrario, diré que cada vez que se llegaba a un cambio de relevos (cada 10 km) la gente que esperaba te animaba locamente. Bravo! Bravo!!, todo el mundo gritaba. Y eso durante unos 100 m que duraba el cambio. En el mismo km 11 me espera mi prima con su marido, que ha venido desde Turín para animarme. Les choco la mano y levanto el puño. Vai, vai!!!!

Km 15: noto una cierta molestia en el pie izquierdo. Me da la sensación que tengo el cordón muy apretado a la altura del tobillo. Me empiezo a agobiar y hago lo que nunca he hecho. Pararme. Libero la presión de la zapatilla y sigo corriendo. Debí perder 5 segundos pero creo que por lo menos, mentalmente, la rallada se pasó. Llego al km 15 con un parcial muy similar al anterior (20:40) plantándome en 1h01’34’’. Este parcial ha salido mucho mejor que Viena, cosa esperada, porque viena a partir del km 10, picaba para arriba. En estos momentos, voy tan solo 38’’ mejor que Viena, y el pulso empleado sigue siendo de 167. En cambio en Viena me fui ya a los 170 ppm, debido a las cuestas que tenía este tramo y que me obligaban a subir el pulso para aguantar el ritmo. Estos primeros 15 kms los he hecho a ritmo de 4:08 el km, lo que se aproxima bastante al ritmo esperado objetivo (en torno a 4:12). En el avituallamiento del km 15, abro el gel relajado, puesto que sé que hay una botella y que voy a poder correr unos metros con ella sin que se me derrame el agua. La primera mitad del 3 geles que llevo y a seguir. Al poco llego al km 16 y veo un edificio parecido al Guggenheim, con mucha chapa exterior. Muy bonito. Es el Salón de Congresos llamado MiCo Milano Congressi.
Con cierta claridad, hay una tendencia a subir hasta la media maratón. Lo noto porque las piernas no van tan sueltas como hasta ahora. Del km 15 al 20 haré un parcial de 21:01. 1:22:35. Tengo claro que necesito llegar al km 30-32 lo más fresco posible. Y decido ser lo más conservador posible. Correr suelto. Correr algo más lento pero que sea imperceptible. La estrategia es que entre el km 20 y el 30 vaya suelto. Hasta este km, voy 1’ mejor que en Viena. He hecho el 2º 10k en 41:41
.
Media maratón en 1:27:06. Hasta ahora a 4:08 el km. Si doblo entre las 2 medias, cosa tremendamente improbable, haría 2h54’. Suponiendo que haga +3’, lo que es una degradación razonable para un popular que quiere bajar de las 3h, haría 2h57’. Tengo mucho margen y hay que conservar la renta. Casi 1’ mejor que en Viena. Al poco de pasar el arco de la media, me están esperando mis chicas, las de siempre, animando como locas con las banderas de España.

Al paso por la Media Maratón con los ánimos de mis chicas!
Casi en el km 22 se pasa al lado el gran templo del fútbol. El estadio de San Siro. En este momento, voy el 149 de la clasificación absoluta (el 30º de mi categoría).
En el km 22 llegamos a una zona de cambio de relevos y de nuevo, cientos de personas que esperan el testigo, animando a pleno pulmón. Una recta larga que se hace muy corta. El speaker gritando "bravo gladiatores!!!".
Km 25: parcial de 20:58. 1:43:33. Se confirma que voy más lento. Y eso que es una zona muy plana. No he subido prácticamente de pulsaciones respecto al anterior parcial, por tanto, es normal que vaya más lento. A partir de la media maratón, lo normal es que para ir más deprisa, haya que ir más alto de pulso. Pero recordemos: hay que agarrarse hasta el km 30 para no meter desgaste a las piernas. A esas alturas en Viena iba levemente más alto de pulso. Posteriormente demostré que eso me pasaría factura en Viena. Pero uno nunca sabe si tomando la otra opción, va a salir bien.
Al paso por el km 30 de nuevo con la afición!!!
Km 30: la subida se ha notado y marco el peor parcial a la postre de toda la maratón. Tal vez me he agarrado demasiado. 21:30. Casi sin desgaste de pulsaciones. He hecho el parcial a 170 pulsaciones. A 4 ppm del límite de potencia aeróbica. Sigo con mucho margen. A estas alturas en Viena iba ya en metido en potencia aeróbica. 2:05:03. En Viena pasé en 2:05:23. He perdido en 10 km, el minuto de margen que tenía. Pero llego con la sensación de mayor frescura que en Viena. Y sé que tengo lo más favorable del perfil de la maratón a partir de ahora. El 3er 10k lo termino en 42:28. A partir de ahora comienzo a remontar puestos.
En el km 30, tal como estaba planeado, de nuevo la afición. Las chicas junto con mis primos que han venido de Turín. Choque de manos y levanto el brazo!!!
Entre el km 30 y el 35 hay largas rectas lo que hace que si vas bien y puedes mantener el ritmo, vueles. La única parte que te rompe algo es un puente entre el km 34 y 35, que pasa por encima Viale Renato Serra. Es un puente corto y con poca pendiente. Será el último repecho que tenga que superar. El resto es llano o cuesta abajo. Además, ya vamos de camino al centro, a la zona de la meta.Más gente y ambiente en los laterales. Este parcial lo hago en 21:22 y me planto en 2:26:25. Con 1’ mejor que en Viena. He recuperado en 5km el minuto que había perdido anteriormente. Esto da a entender que, primero, el derrumbamiento que tuve en Viena en ese parcial fue tremendo y, segundo, que las piernas me responden bien a la fatiga aquí en Milán. Comienzo a sentir que estoy cerca. Que tengo en la mano la marca.
Puente por encima entre el km 34 y el 35
Pero me quedan los últimos 7 kms. Los más difíciles. Los que en Viena dilapidaron mi marca. En Viena, en ese km tenía aún los 2h57’ largos en mis manos. Si hubiese corrido a ritmo de 3h (4:15 el km) sí. Pero la realidad es que en ese momento ya iba pinchado. En cambio aquí he puesto la directa, arriesgando y subiendo el pulso ya claramente en potencia aeróbica. 177 ppm de media. En el km 35 me meto todo el gel que me queda (normalmente me tomo sólo la mitad). No quiero entretenerme más adelante con los geles. Quiero concentrarme en correr todo lo bien que pueda.
Rondando el km 38 ya más desencajado
Del km 35 al 40 ya comienzo a notar la fatiga muscular. Ese tramo tiene menos rectas que el anterior y ya voy con el piloto automático. Es un tramo que pasa por alguna zona de parques y boscosa. Incluso en algún momento se estrecha, aunque no es algo agobiante. Este es el tramo decisivo de la maratón. Comienzo a adelantar a mucha gente. Hay caras que me suenan de atrás. Adelanto a ritmo al típico recortador que me pasó en el km 30… Voy dejando atrás a gente a ritmo. Y no son unos globeros. Esa gente terminará haciendo 2h59' o 3h, ojo. A estas alturas eso da mucha fuerza, aunque las piernas las tengas hechas una mierda. En el km 38 voy cogiendo a ritmo a un italiano (dorsal 2473). Le paso pero veo que me engancha y me da relevos. De ahí a meta comenzaremos una curiosa simbiosis.
Parece que puedo seguir corriendo a ritmo de 4:16 con la fatiga muscular que llevo. Los entrenamientos durísimos corriendo con fatiga acumulada y las series de lavado de lactacto, están dando sus frutos.
Km 40: acompañado de nuestro amigo italiano Marco Andrea cierro un muy buen parcial de 5k en 21:11. El último 10k lo cubro en 42:33 casi clavado al anterior, lo que indica que no ha habido derrumbamiento. Estoy en 2:47:36. Si no cubro esos 2,195 km en más de 5 minutos y 24 segundos, bajaré de 2h58’. Tendría que ocurrir una catástrofe. Las piernas van muy tocadas y hago esos últimos 2 kms y poco con el corazón, subiendo a todo lo que tengo el pulso y viendo como hay dos toboganes en ese último tramo que terminan de machacarme. De hecho, ese último tramo hasta meta lo hago más lento que lo que hice en Viena (¿?).
A punto de cruzar el arco
Desciendo del último tobogán y veo el cartel de 42 km, giro a la derecha y veo el reloj que marca 2h 56’ largas. Madre mía vaya marcón que voy a hacer. Cuando estoy a punto de cruzar el arco de meta, miro al cielo, aprieto los puños y grito… ah!!!!! 2h 57’ 28’’!!!!!
Llego el 112 de la general de 3720 personas. El 21 de mi categoría de 445 tíos (buen debut en la M35). Bajo mi mejor marca en 1’ 52’’. Completo una maratón a 4:12 el km. Completo las dos medias con +3’ 12’’. Entre el km 30 a meta adelanto a 31 personas de la general (5 de mi categoría). 
Cruzo la meta y me apoyo en el italiano que ha entrado a la par conmigo. Le digo “amazing marathon my friend” y él asiente. El tío me mira con cara sonriente pero extrañado.
Entrando en meta
Llega el avituallamiento, que sinceramente, es bastante pobre. Algo de fruta, isotónico y agua. Me suena ver alguna barrita. Pero nada espectacular. Eso sí, rápidamente llegas a la zona de los camiones donde habíamos dejado los  para cambiarte y no quedarte frío. Nada de dar vueltas como en Viena.


"Amazing Marathon my friend!!"
Al llegar al apartamento como siempre, estiramos muy bien y nos sumergimos en una bañera de agua completamente llena de hielo, para recuperar las piernas y frenar la destrucción muscular de la maratón. Esto hace que, junto con una buena comida, por la tarde podamos andar mucho mejor de lo esperado. Las escaleras duelen al bajar, pero no tanto como otras veces. La recuperación es impresionante. El entrenamiento de este año también ha estado orientado a que el cuerpo asimile mejor las cargas y se notan los resultados.

Creo que esta maratón es la mejor que he corrido. Es cierto que Rotterdam fue una maratón muy muy constante en ritmo y el sabor de boca de llegar muy fuerte al final es inigualable. Pero esta he corrido de manera más inteligente y táctica. He sabido ser conservador cuando debía para agarrar una marca probable. Los 2h57’. Tal vez si hubiese apretado más entre el km 20 al 30 habría hecho 2h56’… la marca posible… o no. Lo de siempre. El condicional. Que no vale para nada. Técnicamente apenas degradé en ritmo entre el km 30 a meta (sólo degradé 2'' por km) y eso me deja una sensación tremenda. Esa sensación que aún hoy, escribiendo esto, me genera un placer inexplicable, sobre todo, después de un año muy duro en lo personal y en el que me he tenido que adaptar a entrenar con una familia.
Clasificación final
Como cada año hay dos personas que han sido claves para que vuelva a estar en lo más alto de la maratón popular. Mi mujer, que a cargado con todo el peso de mi hija mientras yo me iba a entrenar, al gimnasio, al Bosque de la Casa de Campo. Supeditando su tiempo libre para que mi pasión sea lo más completa posible. Un año más, gracias. Te quiero.
A mi hermano, que me sigue dando consejos claves en una preparación que cada vez es más difícil y en la que cada vez tenemos que afinar más. Gracias de corazón.

Tengo 35 años y una hija. Para los que piensen que ya no se puede hacer nada en la vida con este panorama os diré que sí es posible. Es posible hacer 2h57’ en maratón. Mi quinta maratón. Lo único que hay que hacer es ponerse a ello.
Gracias

Parciales 5K
20:16
20:38
20:40
21:01
20:58
21:30
21:22
21:11

Parciales 10 k
40:54
41:41
42:28
42:33

domingo, 13 de abril de 2014

Crónica Maratón de Rotterdam

Rotterdam era la ubicación elegida para confirmar el objetivo principal de toda la temporada. Bajar de 3h. El circuito es, después de Berlín el más rápido del continente. Todas crónicas hablaban de las bondades del perfil, plano y a nivel del mar. Sólo el viento era el handicap del que todo el mundo hablaba.
La cita era el 13 de Abril de 2014. El viernes volábamos a Amsterdam. Sólo había un vuelo diario directo de Madrid a Rotterdam y en Diciembre se agotó. El precio rondaba los 250€ el billete. No nos quedó más remedio de volar hasta Amsterdam y de ahí, en tren a Rotterdam.
El tren tarda aproximadamente 45 minutos en hacer el trayecto, siempre que se tome el tren Hi-Speed direct. Cada viaje ronda los 13€. El sistema es muy similar al Cercanías aquí en España. Algo peor indicado y más lioso. Pero similar. El cercanías nos dejaba en la estación de Rotterdam Central. Desde ahí, lo recomendable es desplazarse en tren o tranvía. Muy caro a mi criterio. 3€ todos los viajes en 2h o 7€ todo el día.
El hotel elegido es el NHow, muy nuevo, pegado a Eramusbrug (es el km 3 de la maratón), muy cerca de la salida de la Maratón. Las instalaciones muy nuevas, vistas de toda la ciudad, un desayuno continental excelente. Hotel tranquilo y sin ruidos.

Ese mismo viernes vamos a recoger el dorsal. Con la prueba del dorsal que semanas antes te envía la organización al domicilio, vas a la Feria del Corredor y recoges la bolsa. Esta vez, con una camiseta técnica New Balance muy bonita (la primera que me la dan en un maratón). La Feria muy pequeña sin nada especial.

Para comer pasta o arroz, no hay muchas opciones. La mayoría de los restaurantes están en esta zona: 56 Schiedamse Vest, Rotterdam, Zuid-Holland. En la mayoría no te dejan reservar y tienes que esperar un tiempo hasta que te atienden. Suelen ser pequeños. Eso sí, la comida está muy buena y el precio, razonable, para ser Rotterdam. Recomiendo el "Gusto" y el "Oliva". Este último no lo probé, pero tenía buena pinta.

El sábado por la mañana nos vamos corriendo desde el hotel a la tradicional "activación" de 30' previa. Cruzamos el puente de Erasmo hacia la ciudad para inspeccionar bien lo que serían los tres primeros kms de salida. Vemos cómo están colocando las vallas e intentamos visualizar también la parte de la llegada. Una recta larga que termina en un giro a la derecha para encarar la meta. Lo digo siempre: estos detalles son fundamentales. Cuando vas a tope en los últimos metros, tener una referencia mental de cuánto te queda es muy importante.

Rotterdam es una ciudad que no tiene mucho que ver. Nada. Se nota que es una ciudad de bussiness, reconstruida de las cenizas de varios bombardeos y orientada al comercio marítimo. Como lo sabíamos, nos fuimos el sábado a pasar el día a Amsterdam. Fuimos a un FreeTour, que valió 3€ y que hizo un recorrido muy bonito con un guía en español. Por la tarde, nos fuimos a ver el mercado de las flores pero ya éramos conscientes de que nos estábamos pasando de la raya. Estábamos caminando demasiado. Esta es la típica elección del maratoniano que viaja en familia. Si estar con los tuyos un rato o dedicar la tarde del día previo a descansar radicalmente. Estas cosas, aunque nunca se sepan, pueden marcar claramente la diferencia. El famoso "entrenamiento invisible".
Preparando la mochila la noche de antes
Al día siguiente, nos levantamos mucho más tarde de lo normal en este tipo de citas. A las 7:30h. La salida es a las 10:30. Algo tarde, aunque esto es cierto que ayuda a que la gente se anime a salir a la calle. Supongo que lo habrán hecho con esa intención. Desayuno, el normal, nunca experimento. Tostadas y café. Algo más abundantes pero sin exagerar. He cenado muy fuerte. Una de las posibles causas del desfallecimiento en Hamburgo el año pasado pudo ser el cenar algo más flojo (pizza).

Tomando un desayuno continental extraordinario
En la salida nos vamos a la zona de cambio. Con mucho tiempo, vemos que las carpas están bastante alejadas de la salida. No parece haber mucha infraestructura. Aún están montando lo que serán los "lockers" para dejar las mochilas. Negativo. Son como taquillas de 20cm de alto por 40 de ancho. Mi mochila apenas va a caber. Y parece que la carpa es pequeña para 11.000 personas. Primera detalle negativo de la organización.

Nos quedamos un rato al sol en un banco. Es momento de relajarse y pensar en la estrategia. Tengo mis tiempos de paso. Al principio habíamos planteado salir con el globo de las 3h. Pero días antes en la web, vimos que la organización no iba a poner un globo para bajar de 3h. Segundo detalle negativo de la organización. No puedo entender como no ponen el globo más importante a nivel popular de una maratón. Resta calidad a la organización. Los tiempos de paso estimados, como siempre, en la chuleta de mi pulsera:
Tiempos de paso en la pulsera del pulsómetro
Eran tiempos ambiciosos. Pero como siempre, bajo ningún concepto, iba a renunciar a mi máxima referencia. El pulso. En capacidad aeróbica (160-170) hasta el km 21. Cambiar a potencia aeróbica (170-174) hasta el 32. Después lo que dé el cuerpo. Mi referencia en los parciales de 5000, siempre pasar por debajo de 21:20. Con eso me aseguraba bajar de 3h.Con el alimento, la misma rutina de siempre. Tres geles. A partir del km15, medio cada 5 km hasta el 35.

Llega el momento de vestirse, forrarse de vaselina e ir a la zona de calentamiento, bastante alejada como he dicho, de la zona de cambio de ropa. Me las veo y deseo para meter mi mochila en el "locker" habilitado por la organización. Tienes que llevar la llave encima, durante toda la carrera. Veremos si no la pierdo. Aún no hay mucha gente, pero cuando vengan las prisas, muchos se agobiarán. Nosotros hoy vamos con mucho tiempo. Como siempre mi gorra, mis gafas y mi camiseta de España de atletismo. Corro en corto. Hace viento pero sol. Seguro que al principio paso frío pero lo prefiero.

Después de un calentamiento muy pausado y tranquilo (el más completo que he hecho previo a una maratón), me dispongo a ir hacia la salida. Mi hermano y yo nos despedimos: "buscando siempre buenas sensaciones" me dice. Me ha acompañado desde Septiembre de 2010 hasta este momento. El maratón en que aspiro a bajar de 3h en maratón.
Hasta ahora, mis rodajes en tierra (20 kms el más largo) han salido a 4:11-4:16 de media. Creo que puedo rodar al principio a 4:12 en asfalto, respetando el pulso. El test de Gavela que realizé hace pocas semanas, me dijo que no bajaría por poco. Pero estoy confiado. Mis marcas me soportan: 37:18 en 10.000 y 1:22:50 en Media Maratón. Pero todo el mundo sabe que en Maratón, 2+2 muchas veces no son 4.


Las principales características de esta maratón son:
Terreno: asfalto.
Perfil: en general muy plano. Tiene subidas a puentes y por pasos subterráneos. Pero en general, plana y constante.
Condiciones climáticas: de 9 a 12ºC. Nivel del mar. Ese día hacía aire. En Rotterdam hay ciertas zonas en las que si sopla el viento, te da de cara. Humedad relativa normal.
Hora de salida: 10:30 am.
Participantes: 13.500. Este año han llegado a meta 10.679
Porcentaje sub 3h hombres: 4,4%.
Cajones: sí. Dependiendo del tiempo estimado que quieres hacer.
Avituallamientos: los típicos de agua e isotónico cada 2,5km en vasos. Bien distribuidos. El agua toda en un vaso y con una esponja dentro. Me pareció ver entrega de geles a partir de un km, pero no lo puedo confirmar.
Señalización de kms: los kms parciales muy poco visibles. Los kms 10, 20, media, etc. sí se veían bien.
Mapa detallado: aquí
Baños: dentro de los mismos cajones de salida. Ninguna saturación. Por lo menos en mi cajón.
Bolsa del corredor: con camiseta!!! y con artículos de publicidad típica.
Precio: en torno a 65€.

Me meto en el cajón C. Voy al servicio y miro el reloj. Me quedan 25'. Demasiado pronto. Por un momento pienso en ir hacia el límite del cajón pero, como no voy a salir muy fuerte, me parece que es buena posición.
Estoy en la línea de salida de la tercera maratón más rápida del mundo. Me he pegado auténticas palizas, he dejado de lado a mis amigos, a mi familia y a mi novia, con un sólo objetivo. Bajar de 3h. Es el sueño de todo maratoniano. Y yo aspiro a ello en mi tercera maratón.

Mucha gente a mi lado que ni de coña va a bajar de 3h. Participarán en una maratón de relevos. No tengo nada en contra de este tipo de iniciativas. Creo que son buenas. Pero no en el cajón de las 3h. Saturan el comienzo de la maratón. Deberían ponerlas en los cajones finales o intermedios.

Disparo y para adelante. Estoy helado. Salgo prácticamente sin potencia. Esquivo a mucha gente que va lentísima. Miro a mi izquierda y veo avanzar a otra hilera de personas. Los dos sentidos de la avenida que llevará al puente de Erasmo están repletas por la maratón. La élite ha salido por la izquierda. Tengo que esquivar a mucha gente. Estos momentos son muy importantes. El cuerpo está frío, te pueden tocar o empujar, irte al suelo y, toda la carrera irse al traste y con ella, seis meses de preparación. Casi sin darme cuenta enfilo la subida del Puente de Erasmo. Miro a lo lejos y veo la inmensa cantidad de gente que está delante. La cuesta, aunque poco pronunciada, hace algo de daño, porque aún estoy muy frío. Por supuesto se me ha pasado el cartel del km1 y también se me pasará el del km 2. Demasiada gente para ir mirando a los lados. No hay que distraerse.
Me meto por el lateral derecho del puente, corono y al bajar, intento buscar a mi novia que seguro me está esperando. La bajada está al lado del puente. Pero ella me espera en el lado izquierdo y no nos vemos. No pasa nada. Volveré en el 25 y me hará más falta.
Rápidamente se enfila una larga avenida llamada Laan Op Zuid, que será muy común en esta maratón. Se pasa ahora y también en el 25. Sin duda, la zona donde más sopla el viento. Adelanto al globo de las 3h 15'. Voy lentísimo. Es el globo más rápido de toda la organización. Los corredores en esta avenida ocupan los dos carriles. Yo voy por el de la derecha. Veo más gente por la izquierda. Un español al ver mi equipación me pregunta por dónde hay que ir. Le digo que en breve me moveré a la izquierda. En cuanto veo una zona despejada de la mediana de árboles y que hay césped en condiciones, me cambio. Perderé unos segundos pero en ese carril iré despreocupado por si luego hay desvíos y demás. Me cambio intentando tener mucho cuidado con los raíles del tranvía.
Me paso prácticamente hasta el km 10 adelantando a gente y esquivando. No de manera exagerada, porque hay espacio, pero claramente se podría ir más a gusto.

Llegada al km 5: 21:16. Exactamente al ritmo justo para hacer 3h. Esperaba pasar más rápido. En Hamburgo pasé exactamente en el mismo tiempo.
Los kms siguen pasando y me doy cuenta que los kms no están bien medidos. Y esto se confirmará durante toda la maratón. El km 8 lo hago en 3:58 y el 9 en 4:27.
No perdono ningún avituallamiento. No me gustó la opción de la organización de poner una esponja dentro del vaso de agua. No era día para necesitar una esponja y menos en los vasos. En estos primeros kms se tiene agilidad mental para quitar la esponja, que no se te caiga el vaso y beber... pero veremos en el km 30.
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KM 10: 42:05. Un buen parcial de 20:49. A la postre el más rápido de toda la maratón. Incluso más rápido que en Hamburgo. Pero esperaba ir unos segundos más rápido. Lo achaco a la salida y a la cantidad de gente que hay. Voy controlando muchísimo las ppm aunque es cierto que me sigo notando más frío de lo normal. Sigue soplando el viento. A veces de lateral, otras de frente... La sensación de frío es debida a esto.

Llegada al KM 15. 1:03:16. Parcial de 21:11. Primera mitad del gel para el cuerpo como siempre. Esta vez con el problema de quitar la esponja. Sigo manteniendo parciales muy cercanos a las 3h pero deberían de ser más rápidos. Debería de estar muy por debajo de los 21:20 en la 1ª Media Maratón. Es de esperar que en la 2ª Media, los parciales sean por encima. Comienzo a darme cuenta que no voy todo lo deprisa que debería. Las pulsaciones son perfectas pero las sensaciones de velocidad no llegan. Esas sensaciones de velocidad en los entrenos, aquí no llegan. Según mi chuleta, voy 30'' por detrás de la marca objetivo que, siendo justos, es muy ambiciosa (2:58:20).
Durante todo el recorrido, se pasan puentes y túneles. No se puede decir que sean cuestas al uso, pero sí notas que las piernas se resienten. Se resienten porque vas a un ritmo de crucero en llano espectacular.
Todo el paisaje hasta el momento se sucede en una mezcla de zonas residenciales, con muchas zonas arboladas y avenidas rectas, anchas y largas. Si buscáis una maratón bonita para disfrutar de la ciudad, esta NO es la adecuada. Es rápida, pero es fea.

Media Maratón: 1:29:25. 50'' por debajo de lo que dice mi chuleta. Muchísimo más lento que mi paso en Hamburgo. El paso por la media maratón es muy importante. Te dice cómo vas y cuánto tienes que apretar. Aunque el último parcial del 15-20 no ha sido malo (21:12) y sigue confirmando que voy a un excelente ritmo de crucero, voy muy justo para bajar de 3h. Lo suyo hubiese sido hacer menos de 1:29 con claridad para ir con más margen en la 2ª Media. Pero no. Ahora sólo puedo perder 45'' respecto a mi tiempo en la primera media. Esto es, hacer la 2ª Media en menos de 1:30:35. O lo que es lo mismo, hacer +1:10. Todos estos cálculos, evidentemente, no se hacen en carrera. Para eso están las chuletas. Y mi chuleta me dice que voy muy lento. No estoy nervioso. Sé que estoy respetando las ppm al máximo y sé que ir más deprisa me haría pagarlo, como me pasó en Hamburgo. Ahora toca cambiar a potencia aeróbica.
A partir de ese punto, se tiende a retornar hacia el puente de Erasmo, para enfilar de nuevo la gran avenida Laan Op Zuid. Se deja al lado izquierdo una de las entradas al mar de Rotterdam y con ella algún viento lateral. De camino al 25 intento buscar sensaciones de cansancio o rigidez. En Hamburgo ya en este parcial, tuve signos de que la cosa no iba bien. Aquí no. Noto que voy con un ritmo muy constante. Eso sí, no muy rápido. Monitorizado continuamente por el pulsómetro, voy con el freno de mano echado. Hasta el km 30, no pasaré por encima de la potencia aeróbica y hay que agarrarse. La marca está complicada pero no tan perdida como para suicidarse. Todo el mundo sabe y mi hermano me lo remarca, que la maratón verdadera empieza a partir del km 30.

Llegada al km 25 en 1:46:21. Parcial algo más elevado de lo normal de 21:53 que, a la postre, será el más lento de la maratón. Empiezo ya el segundo gel, tomándome la mitad como es habitual. Giro a la izquierda y busco con la mirada a mis animadoras. Carmen, Sonia y las niñas. Gritos y ánimos. Les grito que voy bien pero algo retrasado y enfilo la subida al puente. Sopla el viento fuerte de cara y la gente se retuerce en la subida. Como siempre, zancadas cortas, levantar rodillas, agacho la cabeza y para adelante. Corono y parece que ha pasado un siglo. El viento es tremendo. Para el que vaya tocado, esto le hará daño. Yo por ahora, voy mucho mejor que en Hamburgo que, es mi referencia de malas sensaciones.
Hasta ahora, todos los parciales han ido más lentos que en Hamburgo. Pero el paso por el 25 me da un tiempo en meta un poco por debajo de las 3h, ya que hasta ahora he ido a 4:15 el km. Voy muy mal respecto a mi ambiciosa chuleta (1' 46'' menos) pero aún no es momento de abrir gas. Hay que saber competir. Retención, retención, retención. Conservador!!!

Vamos de camino a la salida, se deja al lado derecho la Feria del Corredor y se gira a la derecha para ir de camino al lago Kralingse Plas. De nuevo, un lago en la segunda parte del maratón, como en Hamburgo. Un lago que habrá que rodear y en el que habrá que meterse en una zona boscosa. Una zona rutinaria, con poca gente y solitaria. Aquí es cuando está la cabeza y tú. Aquí es cuando se nota si has entrenado sólo o no. Entrenar con gente y en grupo está muy bien. Pero no te aporta esa sensación de soledad que tienes ya en esos kms en los que la gente va muy separada, no tienes compañeros de viaje y vas tocado. La zona es parecida a lo que sería la Casa de Campo en MAPOMA.

Llegada al km 30 justo a la entrada del Lago. 2:07:39. Vuelvo a hacer un gran parcial de 21:18. De nuevo, la expectativa en meta es de bajar de 3h. Voy como un reloj a 4:15 el km. La mitad del gel de mi cinturón ha volado y tengo que echar mano del que tengo atrás. Menos mal que llevo una mitad de sobra.
Evidentemente, del tiempo de la chuleta ni hablamos. Son ya 2' por encima de mi previsión y eso me hace ponerme ya muy nervioso. Es el problema de llevar una referencia muy ambiciosa. Que sólo tienes esa. Debí de hacerme la chuleta para bajar exactamente de 3h.
Entre el 25 y el 30 el pulso ha ido aumentando de manera natural y ya ruedo por encima de la potencia aeróbica, apenas unas pulsaciones. Me lo pide el cuerpo. No noto agarrotamiento ni abandono de fuerzas. Evidentemente no estás para una sardana, pero comienzo a darme cuenta que podré seguir con este ritmo hasta el final.
Paso a gente buena. Gente que va andando. El maratón no perdona. Se han pasado de rosca y ahora caminan. Para ellos no existirá gloria. Esto me da moral. Por eso siempre hay que ir de menos a más. El pasar a gente siempre da mucha moral... y si es a gente buena, mucho más!!

KM 35. 2:29:19. Último parcial de 21:40. Un mal parcial. Es el momento de abrir gas con todo lo que tenga. Pero estoy como adormilado, sin reacción. El bosque, la poca luz y la poca gente, me ha sumido en un sueño raro... la línea del lado derecho de la carretera es mi única compañera. Voy en un grupo de unas 10 personas, pero es como ir solo.
Ahora mismo estoy por encima de las 3h. Tengo que jugármela con todo lo que tenga. Para mí sería un fracaso no bajar de 3h después de todo lo que he hipotecado este año... novia, familia, amigos... muchos ratos que has dejado de estar con ellos por este día. Y la cosa no va.
Me adelanta una chica, que creo que es de las pros. En los avituallamientos coge su propio bidón. Reacciono y me pego a ella. Va muy fuerte. El viento pega fuerte en la parte este del lago y aprovecho el rebufo para taparme. A ella no le gusta pero me da igual. Es justo lo que necesitaba. Necesitaba un incentivo que tirase fuerte para hacerme salir del trance en el que estaba sumido. Creo que por eso he hecho un parcial de 21:40 tan malo. Cuando vas constante, pierdes la sensación de velocidad y no sabes muy bien si vas poco a poco parándote o no. Ella sabe cómo correr y va muy fuerte. Si consigo seguirla será una buena referencia y muy buena reacción. Pese a todo sigo manteniendo medias de pulsaciones un poco por encima de potencia aeróbica. Tengo gasolina y las piernas parece que responden.

Llegada al km 40: 2:50:47. El último parcial excepcional en 21:18. Estoy justísimo pero ya no miro el reloj. He pasado a la chica que se ha desinflado y voy tirando de un grupo. Todo el recorrido me suena. Sé que estoy cerca. A muerte. Llevo un rato sin tener lectura de las pulsaciones. Me he tirado por encima un vaso allá por el 38 y me he debido de cargar la cinta.
Paso por el km 40 tirando del grupo
Cerca de la marca de 1000 metros a meta
Busco el final. No estoy demasiado dolorido pero, como en Hamburgo, comienzo a cambiar y a pisar sólo con las puntas. Cambiar el gesto cuando voy muy tocado me ayuda. Y además parece que voy más rápido. Veo en el suelo "1000 mtrs". Debe de ser que voy por el 41,195. El chaval de mi izquierda de amarillo tiene un tirón y grita y se para.
Busco el giro a la derecha que tengo en mi memoria del día anterior, giro y enfilo la recta de meta. Miro el reloj de mi muñeca 2:59:00. Esprinto con todo lo que tengo. Cabeza atrás. Me dejo las pelotas. El reloj de la meta no para de avanzar y no cruzo 3:00:35, 36, 37, abro un poco los brazos en un gesto forzado y cruzo la meta sin ningún tipo de disfrute y paro el reloj. Marca 2:59:48. LO HE CONSEGUIDO. La organización marcaría 2:59:50.

Enfilando recta de meta ciego
En meta, en una nube


Cruzo y me voy para un lado. Sigo hacia adelante y cuando veo que hay menos gente comienzo a caminar más despacio y a darme cuenta de la hazaña. No tengo muy claro qué es lo que pensaba en ese momento. Sólo sé que era una sensación de felicidad. Era distinta.
Me ponen la medalla y trato de buscar agua. Me dicen que más adelante. Sigo pero allí no hay nadie. Veo a Carmen y a Sonia y las niñas. Les hago un gesto de que lo he conseguido.

Hecho harina justo cuando me encuentro a Carmen y Sonia y a las niñas
Más adelante por fin encuentro el avituallamiento. Cojo dos botellas y me doy cuenta que hay poco para comer. Muy pocos stands. Nada que ver con Hamburgo. Otro punto negativo a la organización. Me encuentro al chico de amarillo y resulta que es español. Desde aquí envío un saludo a Pedro Juan. Se quedó a 26'' de bajar de 3h. Estaba algo jodido. Lo comprendo. Yo estaría igual. Se le ha escapado en el último km. Luego viendo los datos me di cuenta que fuimos juntos desde la Media Maratón.
Abrazo con las heroínas de Rotterdam. Abrazo con Carmen. Uno de los dulces momentos. Voy para la zona de cambio y recojo la mochila. Mi hermano me felicita y nos abrazamos. Otro gran momento. Por esas sensaciones, bajar de 3h tiene un significado inolvidable para mí.

El abrazo con mi entrenador y hermano
Celebrando con la que ahora es mi esposa
El análisis de la carrera refleja varias cosas:
- Constancia. Marqué muchos parciales cercanos a la cifra ideal de 21:20. Aunque yo no salí con esa intención, es cierto que hay que salir con una marca "probable" y no "posible". La probable era bajar de 3h, y eso me marcaba los 4:16. La marca posible era bajar de 2:59, como ponía mi chuleta. Esa la podía tener en las piernas, pero no en la carrera. En el maratón, ante todo, hay que ser realistas y conservadores. Como dice mi hermano "el maratón siempre premia a los conservadores".
- Hice la maratón en positivo, pero en +1'. La estrategia de ser conservador y no dejándome llevar por lo justo que iba hasta el km 30 dio resultado. Pese a no ir todo lo rápido que esperaba en capacidad aeróbica (pensaba que podía correr en 4:12 sobrado) salvé la carrera. Y digo la salvé porque pasar en 1:29:25 la media es ir muy muy justo para bajar de 3h.
- En los parciales donde se decide un maratón, del 25-30 y del 30-35, estuve muy cerca al ideal 21:20, nada que ver con el derrumbe que tuve en Hamburgo (haciendo parciales claramente por encima de 22:00) sin duda, porque en esa maratón, fui pasado de vueltas la 1ª media.
- Los últimos 2,195 km los hice en 9:03, lo que da un ritmo de 4:07 el km. Tenía el suficiente repris como para arañar esos 10'' al reloj para bajar de 3h. Sin duda, las palizas en el gimnasio, primero con el trabajo de isometría y básicos, y luego con las pesas, influyeron en esos 4:07.

En resumen, aunque no os voy a negar que estuve unos días algo raro, porque esperaba bajar de 3h con claridad, ahora tengo claro que fue todo un éxito. Que en mi 3ª maratón baje de 3h es algo que tengo que valorar y que no todo el mundo hace. Todo este año de locura, ha merecido la pena.

Km 5 ---> 21:16
Km. 10 ---> 42:05 (Parcial 20:50)
Km 15 ---> 1:03:13 (21:08)
Km 20---> 1:24:28 (21:15)
Media Maratón ---> 1:29:25
Km 25 ---> 1:46:21 (21:51)
Km 30 ---> 2:07:39 (21:20)
Km 35 ---> 2:29:19 (21:40)
Km 40 ---> 2:50:47 (21:28)
META ---> 2:59:50

Resultados aquí

General: 488 de 10658.
Categoría: 172 de 2296.

Para finalizar, me gustaría exponer los pros y contras de lo que fue esta maraton a nivel de organización y ciudad:
- No había globo de las 3h.
- Los armarios para dejar la mochila eran lockers y la carpa era pequeña.
- Los vasos de agua los dan con una esponja dentro.
+ Perfil muy plano y a nivel del mar.
+ Grandes rectas.
- Algo de viento.
+ Cajones bien organizados aunque con gente de las maratones de relevos entre medias.
- Kms poco visibles.
- Creo que algunos kms estaban mal medidos.
- Avituallamiento en meta muy escaso.
+ Mucha gente en las calles y animando muchísimo.
- La ciudad tiene bastantes pocos restaurantes de pasta para comer y no puedes reservar.
- Transporte urbano caro.
- Mala comunicación en avión con Madrid. Sólo un vuelo al día.