La maratón (ó el, ese eterno debate) de nuevo será el protagonista de mi entrenamiento, una temporada más. Este verano he escalado en roca, he nadado, he hecho alguna duatlón, piragüismo y pateos en montaña... y tengo que reconocer que nada me ilusiona tanto como ponerme unas zapatillas con algo en la mente que me motive como lo hace esta prueba. Aunque la triatlón es algo que me tienta mucho (pero que con el tiempo que dispongo ahora mismo es imposible), por ahora, lo único que me hace entrenar a diario es la maratón.
"La lucha es lo que diferencia una victoria" decía Kilian Jornet en un artículo reciente. Eso es lo que busco cada temporada y hasta ahora, la maratón es la única que ha saciado mis endorfinas. Y, de nuevo, este año, buscaré ese escenario fuera de España. Concretamente en Rotterdam. El día D es el 13 de Abril de 2014. El 16 de Septiembre comenzaré a buscarlo...
Este año a nivel personal, voy a tener muchos compromisos debidos a los cuales quizá no pueda entrenar al mismo nivel que los dos años anteriores. El tiempo no se saca de la nada. Hay que sacrificar cosas. Lo tengo claro. Pero llevarlo a cabo en el día a día me va a costar.
Mi intención es confirmar ese subidón en velocidad de carrera que vi un mes antes de la maratón de Hamburgo (entre Marzo y Abril 2013) y bajar mi marca en Media Maratón. Fulminé mi actual tiempo de Donosti en Hamburgo con 1h28' y eso fue muy raro. Este año tengo que confirmar esas grandes sensaciones. Sinceramente, creo que en una Media Maratón normal como Getafe, La Latina o Fuencarral, mis piernas pueden hacer 1h27'. Pero, según tengo planificada la temporada, creo que ese potencial no saldrá hasta un mes y medio antes de la maratón.
Mi entrenamiento se basa en semanas de cinco días de entrenamiento pero,
según mi entrenador, este año alguna semana haremos seis. Más dificultad añadida. Mi entrenamiento es progresivo: entre Septiembre y Octubre es adaptación. Noviembre y Diciembre es de transición. Enero y Febrero es de comienzo de carga y, Marzo y Abril son de carga de kms combinados con velocidad (series). Según este tipo de entreno, los resultados de las palizas diarias sólo se ven a partir de Febrero.
Y todo esto para qué? Pues no os voy a negar que el reto de bajar de 3h está en la mente. No es que me obsesione pero, teniendo 3:04, es inevitable pensar que está al alcance de mi mano. Ese reto que en 2011 estaba tan lejano (lo pienso y fue hace siglos ya!!), ahora parece que lo puedo tocar con los dedos. Y me parece increíble. Pero, lo bonito es la lucha para conseguirlo. Vamos a intentarlo a ver si sale. Ser del selecto club sub-3 horas es una muesca en el cinturón que he buscado desde el principio.
El 2014 será un año de transición en mi vida y la maratón, será el primer escalón...
domingo, 8 de septiembre de 2013
lunes, 19 de agosto de 2013
Prueba de Esfuerzo
¿Cuáles son los motivos por los que realizo la prueba de esfuerzo?
- Comprobar mi estado de salud general. No me cansaré de decirlo. Cualquier persona que quiera presentarse a una prueba de atletismo de cierto calado, debe de realizarse un chequeo médico en condiciones. Un posible problema oculto de salud puede darnos algún que otro susto el día de la maratón. Ese día vamos a tope.
- Comprobar si la pisada que tengo se corresponde con el calzado con el que entreno.
- Establecer mis límites de pulsaciones, que utilizaré como referencia en mis entrenos con el pulsómetro y el día de la prueba.
- Mi capacidad como atleta para la prueba de maratón.
La prueba que todos los años realizo es una prueba de esfuerzo por análisis de gases en tapiz rodante.
Siempre ha sido un mes antes del día de la maratón (día D). Los motivos son claros: que la prueba sea representativa para la el día D. El estado de forma en ese momento es muy alto ya que, dependiendo del año, hay ya unos seis meses de entrenamiento. Esto es lo ideal.
Aproximadamente una semana antes me hago un análisis de sangre y orina que entregaré al Doctor de la Clínica Oberón (en mi caso el Dr. San Miguel Bruck). El Doctor confirma que los niveles son normales el día de la prueba.
El día de la prueba de esfuerzo es recomendable haber descansado y, si no fuese posible, haber descansado de entrenamiento el día anterior.
La prueba comienza con unas preguntas generales sobre las sensaciones de tu estado de salud, entrenamientos, antecedentes personales y familiares médicos, hidratación y nutrición, etc. Después peso y altura actual.
Se pasa a una exploración física completa: flexibilidad del tren inferior, oscultación, tren superior, espalda, etc. Es en este momento donde se realiza el análisis de la pisada. No se realiza mediante una máquina, como las típicas que vemos en las tiendas de running. La verdad es que es un análisis mucho más exhaustivo. Además, sin darnos cuenta, el doctor nos estará observando después en la cinta, para ver qué pisada tenemos en movimiento.
Más tarde se realizan una serie de medidas en el cuerpo que determinarán tu antropometría. Esto sirve para determinar tu “silueta” como deportista, es decir, si eres una persona esbelta o no, si tienes algún tipo de hipertrofia muscular, etc. Con esto y con la toma de medidas de los pliegues de la piel, se determina el porcentaje de peso graso. El Doctor nos informará dónde estamos y qué medidas tomar para reducirlo o incrementarlo (si aplica). Esto nos sitúa en un punto dentro de la gama de deportistas, tanto populares como élite. El porcentaje de peso graso nos da un dato muy importante en los deportistas de fondo: cuánto se puede adelgazar durante el proceso de entrenamiento. A cada porcentaje de peso graso le corresponde un peso corporal total. El mínimo peso graso será el mínimo peso corporal. Por debajo de ese, tendremos que tener cuidado porque estaremos ya demasiado delgados.
Posteriormente pasamos a las pruebas de fuerza en manos, hombros y brazos (como en el instituto) y de flexibilidad.
Justo antes de la prueba de esfuerzo en sí en el tapiz rodante (cinta), se realiza un electrocardiograma, medida de tensión arterial y espirometría. Y empieza la parte más bonita... subirse al tapiz.
Nos colocan una serie de electrodos de medida en la zona cercana al corazón, cuello... y una malla lo sujetará todo. La máscara en la cara para medir el volumen de aire espirado. Parámetros como pulsaciones y aire espirado serán monitorizados en todo momento y serán los que marquen los umbrales donde empieza la capacidad aeróbica y donde tenemos el límite anaeróbico.
Nos colocamos con nuestras zapatillas de rodajes o series (muy importante) y comenzamos a unos 10 km/h. Habrá un cambio de velocidad de 1 km/h cada minuto. El doctor y su asistente (en mi caso han sido tanto Iván como Fátima) nos avisarán antes del cambio y van preguntando nuestras sensaciones. La cosa se empieza a poner interesante cuando vamos a 5:30 por km. Hay que intentar concentrarse lo más posible y en un punto fijo y adaptarse a los cambios de la cinta, que es lo que yo veo más complicado. Daros cuenta que pasar de 12 a 13 km/h supone ir casi 30 segundos más rápido por km. El Doctor y su asistente dan ánimos en todo momento y van corrigiendo posibles posturas erróneas en la cinta, que cambiemos zancada, etc.
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| Al comienzo de la prueba |
Cuando la prueba termina te toman tensión y te monitorizan la recuperación de pulso. Me gusta remarcar que la recuperación después de un esfuerzo es muy importante en los entrenamientos y series. Hay que observar cuántas pulsaciones se recuperan en un minuto después de ese esfuerzo. Aquí el doctor te dirá si tu recuperación es óptima o no. Esto también es un buen hábito después de cada serie en un entreno. Con esto la prueba termina.
Una semana después volvemos a recoger los resultados. El Doctor San Miguel nos la explicará como si fuésemos niños pequeños, lo que, en esto de la medicina, se agradece. Además, el Doctor nos sugerirá unas zonas de entrenamiento para el futuro.
Estos son los datos más representativos de mi prueba:
- Comienzo de capacidad aeróbica (VT1): 171 ppm
- Límite anaeróbico (VT2): 184 ppm.
- Pulso máximo: 205 ppm
- Volumen de O2 máximo: 4,86 l/min.
- Porcentajes de volúmenes de O2 en VT1 y VT2: 70% y 83,6%
- Pulsaciones de recuperación en un minuto: 30 ppm.
Tengo que remarcar que, todo lo que he comentado, el día de la prueba el Doctor te lo va explicando muy claramente y no hay ninguna duda.
Y cuánto vale todo esto? Pues unos 150€ aproximadamente. Es un buen dinero pero, como veis, está muy bien aprovechado.
Por último, creo que es importante explicar un detalle más sobre el Volumen de O2 máximo. Muchas webs de deportistas de élite remarcan su VO2 máximo como un dato decisivo. Creo que, aunque este es un dato importante, más importante es cuánto porcentaje de ese VO2 máximo estás aprovechando en cada límite VT1 y VT2. Me explico. El año pasado yo tuve un consumo de oxígeno máximo de 4,85 (l/minuto) y este año de 4,68. Este dato haría pensar que estoy peor que el año anterior. El consumo de O2 máximo es tan solo la cilindrada de motor que tenemos, cuánto poderío es capaz de dar nuestro corazón. El dato verdaderamente válido para un maratoniano es cuánto de ese VO2 máximo somos capaces de aprovechar en VT1 (que es el donde empieza la capacidad aeróbica y a partir de donde nos moveremos en la maratón la mayoría de la prueba). Si analizamos ese dato, el año pasado en VT1 tenía un 61,4% de VO2 máximo y este año tengo un 70%. Este dato realmente indica que soy más eficiente, el volumen de O2 que muevo, lo aprovecho mucho mejor que el año pasado.
miércoles, 8 de mayo de 2013
Maratón de Hamburgo (Última parte)
KM 28: he empeorado muchísimo y ahora sí que voy
muy tocado. Sin dolor concreto pero sin pegada. Sin energías. Ha llegado el
muro. Viene para rendir cuentas. Braulio ha llegado para hacerme ver que la
maratón no es un juego y que pasar la media en 1h28’ tiene un precio. Y voy a
tener que pagarlo a partir de ahora. Seguramente en ese km no sería la
transición característica del muro, es decir, que mi “combustible” pasase de
ser carbohidratos con mucha energía (seguramente al límite de agotarse) a que
el combustible fuese grasas, con mucha menos. Seguramente sería más adelante.
Pero la fatiga muscular es enorme y me deja sin fuerzas a cada km que avanzo.
Es brutal. Y lo peor es que no me adapto. Físicamente como por arte de magia
sí, pero mentalmente comienzo a sufrir una degradación que se convertirá en un
infierno km a km.
KM 30: no encuentro ningún entretenimiento con nada
y me agobio muchísimo. Ni siquiera hago demasiado casi a mi chuleta de tiempos
del pulsómetro. Aún hoy sigo sin saber por qué me agobiaba. En ese momento
estaba casi 12 minutos por debajo de mi marca en Praga y había completado un
parcial nada reseñable de 22:01 en el último 5k. Pero no soy capaz de ver todo
lo que he conseguido y sólo me agobio. A partir de este momento, los recuerdos
que tengo son muy difusos y no soy capaz de centrarlos en puntos kilométricos
ni tiempo.
En los avituallamientos trato de beber tanto agua
como isotónico frenando todo lo que sea necesario. Trato de distraer mi
atención con algo y veo la línea azul que marca la distancia mínima del
recorrido. Empiezo a entretenerme contando el número de líneas intentando que
pase el tiempo. Todos los kms se me van por encima de 4:30. Me pregunto por qué
estoy así y qué he hecho mal. A posteriori, analizando la carrera con mi
hermano hemos llegado a una conclusión: el tiempo que entrené con los nuevos
límites de capacidad fue apenas de 20 días. Mis pulmones estaban preparados
para aguantar 42,195, pero mis piernas no. Mientras en el asfalto, sigo sin
darme cuenta que voy haciendo un marcón, porque no soy capaz de asimilar el
sufrimiento y el agobio por querer terminar ya. En ese momento mentalmente
empiezo a prepararme para que me adelante el globo de las 3 h. Aquel globo que
adelanté en el km 5. No hago más que repetirme: “no te mereces las 3h, esa no
es tu marca”. Mientras tanto, me empieza a adelantar mucha mucha gente...
Me molesta todo: la gente, los gritos, la música...
Voy por el centro de la calzada siguiendo la línea azul. Me tiro por encima los
vasos de los avituallamientos. No coordino.
KM 35: último parcial de 22:41. El globo de las 3h me adelanta junto con un gran grupo de gente. No me desmoralizo porque ya estaba preparado. Yo sigo a lo mío, mirando al suelo y aislándome de todo. Cuando llega el avituallamiento, me meto todo el gel que me queda, al contrario de lo que hice en Praga, que me dejé medio sin tomar. Necesito toda la gasolina posible. El reloj en cada km sigue sin avanzar. En un par de ocasiones pienso que estoy en un km y resulta que aún no he llegado a él. Estoy completamente desorientado.
| Km 37 - Mi cara no refleja la realidad de mi cuerpo y mente, es decir, harina |
KM 40: ya sé que llegaré porque llevo 12 kms sufriendo este calvario mental y está hecho. Hay una cuesta bastante fuerte que sube al parque y que me termina de machacar. Este último parcial se me ha ido a unos larguísimos 23:27. Estoy machado y sólo puedo malvivir por el asfalto. En el km 37, Carmen y Sonia se han vuelto a multiplicar por Hamburgo. Me animan y me hacen una foto, pero esta vez no las he podido ver, aunque sí oír.
| Recta de meta - Aquí sí se ve que me había pasado un autobús llamado Braulio |
| Más recta de meta - Disfrutando |
Siento la meta muy cerca... los lados son todo vallas y el ruido es ensordecedor... veo la alfombra roja al fondo y trato de disfrutar. De nuevo Carmen y Sonia animando esta vez desde las gradas (qué palizón se dieron!!). Miro al cielo, veo la torre de televisión, veo el arco de meta, veo los 3:04, pero ni siquiera siento felicidad... sólo alivio. Abro los brazos y por fin termina este calvario!!!! 3:04:03.
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| Meta - Toma joder, toma!!!! |
Nada más cruzar la meta me paro. Nunca he estado tan mal. Sí, estoy muy feliz porque todo ha terminado, pero estoy hecho una mierda. Me encuentro a Elena Ugena que ha hecho su marca y me dice que mi hermano ha llegado. Rápidamente unos voluntarios me ofrecen agua. Busco también isotónico pero tengo que entrar en el pabellón. Camino como un borracho, sin poder mantener una línea recta. Entrega de medalla y al pabellón, donde están todas las mesas con toda clase de alimentos, isotónicos y agua (sandía, manzana, naranja, uvas, barritas de chocolate, etc.). Me encuentro con un alemán que me felicita y también con un extremeño. Hablamos algo pero ya no me acuerdo. Mi hermano está de frente y nos abrazamos. Él también ha vuelto a bajar y ya tiene sus 2h53’. Como lo que puedo y me apetece, pero con cabeza. El ropero con la bolsa funciona a la perfección y me la dan rápidamente. Mi hermano me ayuda a quitarme los cordones, porque no puedo. En ese momento me derrumbo y empiezo a llorar. Le digo que lo he pasado muy mal y que pensaba que no llegaba. “El dolor dura un rato, pero tu marca es para siempre!!!” me dice. Psicológicamente estoy machacado. He pasado un calvario enorme y tardaré varias horas en volver totalmente a la realidad.
A la salida del pabellón como dos héroes nos esperan las verdaderas heroínas de Hamburgo. Carmen y Sonia. Abrazo a Carmen y de nuevo, otra llorera. No estoy disfrutando nada la marca porque sólo quería que terminase... “sólo quería que terminase” le susurro a Carmen.
A la salida del pabellón como dos héroes nos esperan las verdaderas heroínas de Hamburgo. Carmen y Sonia. Abrazo a Carmen y de nuevo, otra llorera. No estoy disfrutando nada la marca porque sólo quería que terminase... “sólo quería que terminase” le susurro a Carmen.
3:04:03 en mi 2ª Maratón. El 10º español de 39 que llegaron a meta. El 476 de 11.450 de la general y el 450 de 9008 hombres. En mi categoría el 80 de 1.023. Marca personal en Media Maratón de 1h28’ haciendo la 2ª media en +7:42 (una verdadera explosión). 11 minutos de mejora respecto a Praga.
Días después me quitarán una uña y otras dos las perderé con el tiempo. Tardaré en recuperarme casi 5 días. En mi mente quedarán esos últimos 14 kms de sufrimiento. He sido afortunado porque ha servido para hacer un marcón. Otros no tuvieron tanta suerte y no sirvió de nada... todo se quedó en el asfalto. Ya sé lo que es sufrir en una maratón. Nada a partir de ahora será igual.
Carmen, GRACIAS un año más por dejar que entrene como un profesional y que disfrute de la Maratón como un privilegiado. Nadie te podrá igualar jamás. Las lesiones además me han respetado mucho, pero es verdad que sin su apoyo, toda esta aventura no hubiera sido posible. Si los que leéis esto tenéis la suerte de tener a una persona igual, os doy la enhorabuena.
Jorge, hermano, GRACIAS por hacer de esto un proyecto profesional y deportivo y, sobre todo, por tomarte mi entrenamiento con la misma ilusión con la que yo lo hago. Mucho tienes que ver en esos 11 minutos de mejora, lo sabes bien.
Si hallamos algo por lo que merece la pena vivir, hasta el peor de los sufrimientos es soportable. Es la esencia del ser humano, la PASIÓN.
PARCIALES:
KM 0-5 --> 21:16
KM 5-10 --> 20:53
KM 10-15 --> 20:36
KM 15-20 --> 20:59
KM 20-25 --> 21:23
KM 25-30 --> 22:01
KM 30-35 --> 22:41
KM 35-40 --> 23:57
Maratón de Hamburgo (1ª parte)
El viernes 19 de Abril cogimos un vuelo de Lufthansa Madrid-Hamburgo que tiene su salida todos los días a las 14:55h de la T2 del aeropuerto de Barajas-Madrid. El fin de semana hará frío. En el aeropuerto nos encontramos a Miguel Angel y su novia que nos cuentan cómo es Hamburgo y cómo es la maratón. Miguel Angel quiere mejorar sus 2h49’ de Valencia. También está por ahí Elena Ugena (A.D Maratón). Ella quiere bajar de 2h50’ que consiguió en Berlín. Charlamos animadamente de temas relacionados con la maratón y el atletismo hasta que llega el embarque.
| Con la equipación en el aeropuerto |
En el avión nos dan una comida, lo que es sorprendente, ya que el vuelo durará apenas 2h 30’. Llegamos sobre las 17:30h al aeropuerto de Hamburgo y cogemos directamente el metro. Cogemos un billete de 10,40€ que nos permite viajar por todos los medios de transporte (incluido el ferry) hasta 5 personas desde las 9 am hasta las 6 am del día siguiente. Es la opción más barata. En esta web está toda la información (www.hvv.de). Tomamos el S1 hasta Ohlsdorf, después transbordo a la U1 dirección Ohstedt hasta Kellinghussen-strasse y ahí cogemos la U3 dirección Hauptbahnhof y nos bajamos en Schlump. Vamos al hotel, el NH Hamburg Norge, a escasos 10 minutos andando hasta de la salida de la maratón. El precio aproximadamente 110€ por noche en habitación doble, sin incluir desayuno (son 18€ adicionales) ni los impuestos de ciudad (city taxes).
Vamos a por el dorsal el mismo viernes ya que la Feria del Corredor, situada en Karolinestrasse (GPS 53.562043, 9.974447), no la cierran hasta las 20h. Muy parecida a otras muchas que hayáis visto. Sólo dos diferencias. Que está al lado de la salida y te permite inspeccionarla con detalle. Y que la misma bolsa del corredor, que tendrá tu número de dorsal, servirá para meter la ropa que se dejará en el ropero el día de la carrera. No permiten mochilas sin esa bolsa. La recogida de bolsa y dorsal no nos lleva más de 5 minutos. La organización muy seria hasta ahora. Al día siguiente tendremos que volver a visitarla porque, se me ha olvidado el chándal en Madrid (lo que no me apunto, no lo llevo… no puedo confiar en mi cabeza, está claro). Me compro un chándal muy bonito en el stand de Li-Ning.
El sábado por la mañana mi hermano y yo nos vamos a rodar desde el hotel hasta los parques cercanos Schanzenpark y Planten un Blomen. No es el mejor sitio para correr, pero teniendo en cuenta que tan sólo son 30 minutos es suficiente. Después a comer. La ciudad tiene muchos restaurantes tanto para comer pasta como para lo que se quiera. Un plato de spaguetti bolognesa (por ejemplo) puede costar entre 9 y 12 euros. Lo que suele ser caro es la bebida, sobre todo el agua (¿?). Hay muchas cosas que ver pero yo sólo recomiendo dos: un FreeTour que cogimos con un guía en español llamado Gustavo (http://www.newhamburgtours.com/es) gratis (le das la “voluntad según te haya parecido) con el que ves prácticamente todo lo reseñable de Hamburgo y el museo de las miniaturas (http://www.miniatur-wunderland.com/). Nos pasamos un poco de andar ese día cosa que no es para nada recomendable. El turismo cuando al día siguiente hay una maratón tiene que restringirse al máximo y el tiempo que el cuerpo está de pie tiene que ser mínimo. Hay que sentarse siempre que se pueda (metro, bares, etc). Por la noche toca preparar a conciencia mi mochila con la ayuda de mi lista de competición (como digo, hay que apuntarse todo).
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| El pulsómetro con los tiempos de Praga |
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| Equipación preparada |
Las principales características de esta maratón son:
Terreno: asfalto.
Perfil: 1ª Media Maratón con toboganes. 2ª Media Maratón llana fundamentalmente aunque termina cuesta arriba en el km 40. Fundamentalmente llana aunque el perfil engaña mucho.
Condiciones climáticas: de 9 a 12ºC. Sin aire y a nivel del mar. Humedad relativa normal.
Hora de salida: 9 am.
Participantes: 15.000. Este año han llegado a meta 11.450
Porcentaje sub 3h hombres: 3,94%.
Cajones: sí. Dependiendo del tiempo estimado que quieres hacer.
Avituallamientos: los típicos de agua e isotónico cada 2,5km en vasos. Bien distribuidos, normalmente en el lado derecho el agua y en izquierdo el isotónico. A partir del km 15, entrega de geles cada 5 km. También comida cada 5 km como plátanos, barras de chocolate, etc.
Señalización de kms: poco visible. Los carteles no eran muy grandes y no se veían desde la distancia.
Mapa detallado: http://files.upsolut.de/marathon/maps/mape.php
Baños: buena repartición de baños muy cerca de los cajones de salida.
Bolsa del corredor: sin camiseta y con artículos de publicidad típica.
Precio: en torno a 64€.
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| Trazado de la Maratón |
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| Perfil, preferentemente llano pero engaña |
El día de la carrera me levanto a las 6:45h y nos vamos a desayunar a una cafetería que regenta una portuguesa, muy cerca del hotel, que ya hemos probado los días anteriores, en el número 66 de Weidenalle. A las 7:25h tostadas con café y al aseo del hotel (para mí fundamental dedicar tiempo a este tema). Después, algo justos de tiempo, nos vamos a la salida. Nos cambiamos en el mismo pabellón donde recogimos los dorsales. A tope de vaselina por todos lados, sobre todo en el interior de los muslos, que tantas rozaduras me han hecho durante los entrenos. Decido correr en tirantes porque, aunque hay 10 ºC hay algo de sol. La equipación elegida este año, camiseta de la selección española de atletismo. Encima la camiseta de calentamiento que tiraré antes de salir, como siempre.
Cruzamos una pasarela para acceder a los primeros cajones y hay un embotellamiento. Tardamos mucho en llegar. Nos despedimos de nuestras chicas que un año más están a nuestro lado, como lo han estado cada día, cada entreno, cada minuto de estiramiento, de abdominales...
Tanto mi hermano como yo olvidamos el calentamiento. No hay tiempo (quedaban 15 minutos). Me despido de mi hermano y entrenador con sus últimos consejos: “Déjate la piel, pero con cabeza, recuerda”. Nos fundimos en un abrazo que une miles de experiencias y agradecimiento hacia la figura deportiva que me ha guiado un año más hasta esta salida. Mi hermano se va al cajón B. Yo hago la visita al baño para la meada de los nervios. Muy poca gente en la cola, así que, perfecto. Accedo al cajón C que es el mío y unos señores comprueban el acceso por mi dorsal. Otro punto para la organización. Nadie se puede colar. Mi tiempo estimado de llegada será de 3:07. Tendré que ir 11 segundos por km más rápido que en Praga. Bajar 8 minutos mi marca. Sé que lo puedo hacer porque mis entrenos de calidad así lo dicen. Ahora falta demostrarlo.
El speaker dando ánimos mientras yo caliento en el sitio. Esto es justo lo que no hay que hacer. Siempre hay que trotar y calentar antes. Si se puede, se aprovecha para inspeccionar la salida mientras se calienta. Pero también es cierto que en una maratón el calentamiento no es tan importante. Los primeros kms los puedes tomar de progresión y ponerte a ritmo de competición, tu velocidad de crucero, sobre el km 2. Esto es justo lo que pienso mientras me ajusto el chip de la zapatilla, la goma del pulsómetro y disfruto del momento. La rutina de siempre, pero esta vez la competición es el objetivo de la temporada. Llevo mis medias pantorrilleras de compresión Compressport con las que he hecho mis series y mis rodajes. Mis zapatillas, las Adidas Supernova Sequence 5, con las que he corrido también durante estos 7 meses, aproximadamente 850 kms. El pulsómetro Polar con mis tiempos de Praga, para darme moral cuando vaya consultándolos porque creo que los mejoraré. Tengo todo los accesorios, ahora sólo falta que yo responda a las expectativas. Hay una algo que hasta ese momento no me preocupaba: la prueba de esfuerzo realizada justo un mes antes, había revelado que tenía nuevos límites de capacidad y potencia aeróbica. Esto quiere decir que había entrenado con esos límites menos de un mes. Eso sí, consiguiendo ritmos de rodajes nunca antes conocidos. Habíamos venido a arriesgar así que, correría a partir del km 2 en mi “nueva” capacidad aeróbica.
Música de Piratas del Caribe y se abren los cajones. Todos para adelante, globos arriba y todo el mundo para adelante. Pistoletazo y VAMOS!!!
Los primeros kms son prudentes y cogiendo el ritmo. El primero curiosamente lo paso a 4:27, justo el ritmo que quiero durante toda la maratón… casualidad? Un hombre que va en ese primer grupo se dedica a acercarse a los laterales de las vallas a pedir ánimos a la gente levantando las manos. Estos primeros kms pasan deprisa por zonas residenciales, con muchas cuestas tendidas, pero cuestas. Casi sin enterarme estoy ya en el km 5 completando un parcial espectacular de 21:20 (Praga 23:45). Realizo parciales muy buenos de media 4:15 el km. Voy muy suelto y además, las pulsaciones muy controladas en la parte baja de la capacidad aeróbica. Justo después del km 5 adelanto al globo de las 3h. Llevo un rato viéndole desde atrás y, aunque intento ser cauto, me encuentro bien y poco a poco le supero. En algún punto entre el km 5 y el 7, adelanto a un hombre con un cartel flourescente que dice “Stop Terror. Keep running”. Mucha gente en las calles animando. En las zonas residenciales muchos salen a sus terrazas y otros improvisan un picnic en su jardín. En el km 7 me están esperando mi novia y cuñada y poso para la foto de rigor. Les grito “Bien, bien, bien!!” y levanto la mano. Un poco más adelante cruzamos el famoso Fishmarket.
| Km 7 - Muy suelto |
El siguiente parcial será el verdadero salto cualitativo en la carrera, completándolo en unos impresionantes 20:49, realizando incluso un km a 4:04!!! El primer 10.000 en 42:08 (Praga 46:41). Me doy cuenta que voy muy deprisa pero no me preocupo demasiado. Mi principal referencia que es el pulsómetro me dice que todo está bajo control. Las rectas tan largas que hay y el escaso callejeo hacen que, si vas bien, puedas volar. Durante este segundo 5k sigue habiendo muchos toboganes. Ojo con esto, porque al principio como vas muy bien, cualquier pequeña cuesta te parece suave… pero todo suma.
En el km 13 al lado de la estación Baumwall vuelven a estar las animadoras oficiales y vuelvo a posar. Voy como una moto!! En los avituallamientos me dedico a beber solo agua. No me veo obligado a reducir el ritmo para coger isotónico. Por ahora no me preocupo.
| Km 13 - Sigo suelto y con potencia |
Casi sin darme cuenta paso por el km 15 justo después de abandonar la zona del puerto. Está en un túnel y me tengo que quitar las gafas de sol. Sabía que había volado, porque algunos laps en el pulsómetro los había parado a 4:06!! Reviento de nuevo el parcial de 5k que hago en 20:38 (Praga 22:55), que luego sería el mejor parcial de la maratón. Me doy cuenta que estoy destrozando la carrera y que voy volando. Empiezo a notar cierta sensación de malestar pero, al contrario que Praga, no es un dolor concentrado en músculos concretos, si no es un malestar general de piernas. En ese momento no tengo la referencia pero voy casi 7 minutos por debajo de la marca de Praga.
Llegamos a la zona tal vez más bonita de la carrera, junto al Lago Binnenalster, que está muy cerca del ayuntamiento que sólo rozaremos. Lo rodeamos y nos vamos hacia el Lago más grande, el Aussenalster. En el 17 me tomo la primera mitad del gel que tenía prevista para el 15, pero al no haber avituallamiento líquido en ese km tengo que hacerlo cuando toca.
Media Maratón: aquí es cuando saltan todas las alarmas. Acabo de reventar la carrera señores. 1h 28’. Marca personal en Media Maratón en una Maratón!!! Pero esto qué es!!! Voy más de 10 minutos por debajo de la marca de Praga! Acabo de completar el último parcial de 5k en 20:59. Más lento, pero muy firme. Me empiezo a creer que incluso puedo bajar de 3 horas en mi segunda Maratón. Como siempre que llego a la Media Maratón, me esfuerzo en hacer un chequeo general de cuerpo. Voy más tocado de lo normal. Me empiezo a notar extraño pero no hay ningún dolor centralizado. Simplemente las piernas no responden ya con la misma frescura. La euforia de la 1h 28’ y el volver a confiar en el pulsómetro, me quitan la preocupación por el momento. A partir de este momento me concentro mucho en soltar las piernas en todas las cuestas abajo y relajar la postura (hombros, cuello, etc.).
KM 25: los ritmos han bajado aunque no demasiado. El último parcial se va a 21:24 y ahora sí que me doy cuenta que lo pasaré mal. Las piernas siguen respondiendo pero peor… pese a todo sigo haciendo parciales en torno a 4:15, por tanto, sigo en el camino de bajar de 3 horas. En el km 27 Carmen y Sonia de nuevo con sus ánimos y las busco con la mirada.
| Km 24 - Notando los efectos del lactato pero optimista |
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