miércoles, 8 de mayo de 2013

Maratón de Hamburgo (Última parte)

KM 28: he empeorado muchísimo y ahora sí que voy muy tocado. Sin dolor concreto pero sin pegada. Sin energías. Ha llegado el muro. Viene para rendir cuentas. Braulio ha llegado para hacerme ver que la maratón no es un juego y que pasar la media en 1h28’ tiene un precio. Y voy a tener que pagarlo a partir de ahora. Seguramente en ese km no sería la transición característica del muro, es decir, que mi “combustible” pasase de ser carbohidratos con mucha energía (seguramente al límite de agotarse) a que el combustible fuese grasas, con mucha menos. Seguramente sería más adelante. Pero la fatiga muscular es enorme y me deja sin fuerzas a cada km que avanzo. Es brutal. Y lo peor es que no me adapto. Físicamente como por arte de magia sí, pero mentalmente comienzo a sufrir una degradación que se convertirá en un infierno km a km.

KM 30: no encuentro ningún entretenimiento con nada y me agobio muchísimo. Ni siquiera hago demasiado casi a mi chuleta de tiempos del pulsómetro. Aún hoy sigo sin saber por qué me agobiaba. En ese momento estaba casi 12 minutos por debajo de mi marca en Praga y había completado un parcial nada reseñable de 22:01 en el último 5k. Pero no soy capaz de ver todo lo que he conseguido y sólo me agobio. A partir de este momento, los recuerdos que tengo son muy difusos y no soy capaz de centrarlos en puntos kilométricos ni tiempo.

En los avituallamientos trato de beber tanto agua como isotónico frenando todo lo que sea necesario. Trato de distraer mi atención con algo y veo la línea azul que marca la distancia mínima del recorrido. Empiezo a entretenerme contando el número de líneas intentando que pase el tiempo. Todos los kms se me van por encima de 4:30. Me pregunto por qué estoy así y qué he hecho mal. A posteriori, analizando la carrera con mi hermano hemos llegado a una conclusión: el tiempo que entrené con los nuevos límites de capacidad fue apenas de 20 días. Mis pulmones estaban preparados para aguantar 42,195, pero mis piernas no. Mientras en el asfalto, sigo sin darme cuenta que voy haciendo un marcón, porque no soy capaz de asimilar el sufrimiento y el agobio por querer terminar ya. En ese momento mentalmente empiezo a prepararme para que me adelante el globo de las 3 h. Aquel globo que adelanté en el km 5. No hago más que repetirme: “no te mereces las 3h, esa no es tu marca”. Mientras tanto, me empieza a adelantar mucha mucha gente...

Me molesta todo: la gente, los gritos, la música... Voy por el centro de la calzada siguiendo la línea azul. Me tiro por encima los vasos de los avituallamientos. No coordino.

KM 35: último parcial de 22:41. El globo de las 3h me adelanta junto con un gran grupo de gente. No me desmoralizo porque ya estaba preparado. Yo sigo a lo mío, mirando al suelo y aislándome de todo. Cuando llega el avituallamiento, me meto todo el gel que me queda, al contrario de lo que hice en Praga, que me dejé medio sin tomar. Necesito toda la gasolina posible. El reloj en cada km sigue sin avanzar. En un par de ocasiones pienso que estoy en un km y resulta que aún no he llegado a él. Estoy completamente desorientado.
Km 37 - Mi cara no refleja la realidad de mi cuerpo y mente, es decir, harina
KM 40: ya sé que llegaré porque llevo 12 kms sufriendo este calvario mental y está hecho. Hay una cuesta bastante fuerte que sube al parque y que me termina de machacar. Este último parcial se me ha ido a unos larguísimos 23:27. Estoy machado y sólo puedo malvivir por el asfalto. En el km 37, Carmen y Sonia se han vuelto a multiplicar por Hamburgo. Me animan y me hacen una foto, pero esta vez no las he podido ver, aunque sí oír.
Recta de meta - Aquí sí se ve que me había pasado un autobús llamado Braulio
Más recta de meta - Disfrutando
Siento la meta muy cerca... los lados son todo vallas y el ruido es ensordecedor... veo la alfombra roja al fondo y trato de disfrutar. De nuevo Carmen y Sonia animando esta vez desde las gradas (qué palizón se dieron!!). Miro al cielo, veo la torre de televisión, veo el arco de meta, veo los 3:04, pero ni siquiera siento felicidad... sólo alivio. Abro los brazos y por fin termina este calvario!!!! 3:04:03. 

Meta - Toma joder, toma!!!!
Nada más cruzar la meta me paro. Nunca he estado tan mal. Sí, estoy muy feliz porque todo ha terminado, pero estoy hecho una mierda. Me encuentro a Elena Ugena que ha hecho su marca y me dice que mi hermano ha llegado. Rápidamente unos voluntarios me ofrecen agua. Busco también isotónico pero tengo que entrar en el pabellón. Camino como un borracho, sin poder mantener una línea recta. Entrega de medalla y al pabellón, donde están todas las mesas con toda clase de alimentos, isotónicos y agua (sandía, manzana, naranja, uvas, barritas de chocolate, etc.). Me encuentro con un alemán que me felicita y también con un extremeño. Hablamos algo pero ya no me acuerdo. Mi hermano está de frente y nos abrazamos. Él también ha vuelto a bajar y ya tiene sus 2h53’. Como lo que puedo y me apetece, pero con cabeza. El ropero con la bolsa funciona a la perfección y me la dan rápidamente. Mi hermano me ayuda a quitarme los cordones, porque no puedo. En ese momento me derrumbo y empiezo a llorar. Le digo que lo he pasado muy mal y que pensaba que no llegaba. “El dolor dura un rato, pero tu marca es para siempre!!!” me dice. Psicológicamente estoy machacado. He pasado un calvario enorme y tardaré varias horas en volver totalmente a la realidad.

A la salida del pabellón como dos héroes nos esperan las verdaderas heroínas de Hamburgo. Carmen y Sonia. Abrazo a Carmen y de nuevo, otra llorera. No estoy disfrutando nada la marca porque sólo quería que terminase... “sólo quería que terminase” le susurro a Carmen.




3:04:03 en mi 2ª Maratón. El 10º español de 39 que llegaron a meta. El 476 de 11.450 de la general y el 450 de 9008 hombres. En mi categoría el 80 de 1.023. Marca personal en Media Maratón de 1h28’ haciendo la 2ª media en +7:42 (una verdadera explosión). 11 minutos de mejora respecto a Praga.

Días después me quitarán una uña y otras dos las perderé con el tiempo. Tardaré en recuperarme casi 5 días. En mi mente quedarán esos últimos 14 kms de sufrimiento. He sido afortunado porque ha servido para hacer un marcón. Otros no tuvieron tanta suerte y no sirvió de nada... todo se quedó en el asfalto. Ya sé lo que es sufrir en una maratón. Nada a partir de ahora será igual.

Carmen, GRACIAS un año más por dejar que entrene como un profesional y que disfrute de la Maratón como un privilegiado. Nadie te podrá igualar jamás. Las lesiones además me han respetado mucho, pero es verdad que sin su apoyo, toda esta aventura no hubiera sido posible. Si los que leéis esto tenéis la suerte de tener a una persona igual, os doy la enhorabuena.

Jorge, hermano, GRACIAS por hacer de esto un proyecto profesional y deportivo y, sobre todo, por tomarte mi entrenamiento con la misma ilusión con la que yo lo hago. Mucho tienes que ver en esos 11 minutos de mejora, lo sabes bien. 

Si hallamos algo por lo que merece la pena vivir, hasta el peor de los sufrimientos es soportable. Es la esencia del ser humano, la PASIÓN.

PARCIALES:
KM 0-5 --> 21:16
KM 5-10 -->  20:53
KM 10-15 --> 20:36
KM 15-20 --> 20:59
KM 20-25 --> 21:23
KM 25-30 --> 22:01
KM 30-35 --> 22:41
KM 35-40 --> 23:57

Maratón de Hamburgo (1ª parte)

El viernes 19 de Abril cogimos un vuelo de Lufthansa Madrid-Hamburgo que tiene su salida todos los días a las 14:55h de la T2 del aeropuerto de Barajas-Madrid. El fin de semana hará frío. En el aeropuerto nos encontramos a Miguel Angel y su novia que nos cuentan cómo es Hamburgo y cómo es la maratón. Miguel Angel quiere mejorar sus 2h49’ de Valencia. También está por ahí Elena Ugena (A.D Maratón). Ella quiere bajar de 2h50’ que consiguió en Berlín. Charlamos animadamente de temas relacionados con la maratón y el atletismo hasta que llega el embarque.

Con la equipación en el aeropuerto
En el avión nos dan una comida, lo que es sorprendente, ya que el vuelo durará apenas 2h 30’. Llegamos sobre las 17:30h al aeropuerto de Hamburgo y cogemos directamente el metro. Cogemos un billete de 10,40€ que nos permite viajar por todos los medios de transporte (incluido el ferry) hasta 5 personas desde las 9 am hasta las 6 am del día siguiente. Es la opción más barata. En esta web está toda la información (www.hvv.de). Tomamos el S1 hasta Ohlsdorf, después transbordo a la U1 dirección Ohstedt hasta Kellinghussen-strasse y ahí cogemos la U3 dirección Hauptbahnhof y nos bajamos en Schlump. Vamos al hotel, el NH Hamburg Norge, a escasos 10 minutos andando hasta de la salida de la maratón. El precio aproximadamente 110€ por noche en habitación doble, sin incluir desayuno (son 18€ adicionales) ni los impuestos de ciudad (city taxes).

Vamos a por el dorsal el mismo viernes ya que la Feria del Corredor, situada en Karolinestrasse (GPS 53.562043, 9.974447), no la cierran hasta las 20h. Muy parecida a otras muchas que hayáis visto. Sólo dos diferencias. Que está al lado de la salida y te permite inspeccionarla con detalle. Y que la misma bolsa del corredor, que tendrá tu número de dorsal, servirá para meter la ropa que se dejará en el ropero el día de la carrera. No permiten mochilas sin esa bolsa. La recogida de bolsa y dorsal no nos lleva más de 5 minutos. La organización muy seria hasta ahora. Al día siguiente tendremos que volver a visitarla porque, se me ha olvidado el chándal en Madrid (lo que no me apunto, no lo llevo… no puedo confiar en mi cabeza, está claro). Me compro un chándal muy bonito en el stand de Li-Ning.

El sábado por la mañana mi hermano y yo nos vamos a rodar desde el hotel hasta los parques cercanos Schanzenpark y Planten un Blomen. No es el mejor sitio para correr, pero teniendo en cuenta que tan sólo son 30 minutos es suficiente. Después a comer. La ciudad tiene muchos restaurantes tanto para comer pasta como para lo que se quiera. Un plato de spaguetti bolognesa (por ejemplo) puede costar entre 9 y 12 euros. Lo que suele ser caro es la bebida, sobre todo el agua (¿?). Hay muchas cosas que ver pero yo sólo recomiendo dos: un FreeTour que cogimos con un guía en español llamado Gustavo (http://www.newhamburgtours.com/es) gratis (le das la “voluntad según te haya parecido) con el que ves prácticamente todo lo reseñable de Hamburgo y el museo de las miniaturas (http://www.miniatur-wunderland.com/). Nos pasamos un poco de andar ese día cosa que no es para nada recomendable. El turismo cuando al día siguiente hay una maratón tiene que restringirse al máximo y el tiempo que el cuerpo está de pie tiene que ser mínimo. Hay que sentarse siempre que se pueda (metro, bares, etc). Por la noche toca preparar a conciencia mi mochila con la ayuda de mi lista de competición (como digo, hay que apuntarse todo).

El pulsómetro con los tiempos de Praga
Equipación preparada
Las principales características de esta maratón son:
Terreno: asfalto.
Perfil: 1ª Media Maratón con toboganes. 2ª Media Maratón llana fundamentalmente aunque termina cuesta arriba en el km 40. Fundamentalmente llana aunque el perfil engaña mucho.
Condiciones climáticas: de 9 a 12ºC. Sin aire y a nivel del mar. Humedad relativa normal.
Hora de salida: 9 am.
Participantes: 15.000. Este año han llegado a meta 11.450
Porcentaje sub 3h hombres: 3,94%.
Cajones: sí. Dependiendo del tiempo estimado que quieres hacer.
Avituallamientos: los típicos de agua e isotónico cada 2,5km en vasos. Bien distribuidos, normalmente en el lado derecho el agua y en izquierdo el isotónico. A partir del km 15, entrega de geles cada 5 km. También comida cada 5 km como plátanos, barras de chocolate, etc.
Señalización de kms: poco visible. Los carteles no eran muy grandes y no se veían desde la distancia.
Baños: buena repartición de baños muy cerca de los cajones de salida.
Bolsa del corredor: sin camiseta y con artículos de publicidad típica.
Precio: en torno a 64€.

Trazado de la Maratón

Perfil, preferentemente llano pero engaña
El día de la carrera me levanto a las 6:45h y nos vamos a desayunar a una cafetería que regenta una portuguesa, muy cerca del hotel, que ya hemos probado los días anteriores, en el número 66 de Weidenalle. A las 7:25h tostadas con café y al aseo del hotel (para mí fundamental dedicar tiempo a este tema). Después, algo justos de tiempo, nos vamos a la salida. Nos cambiamos en el mismo pabellón donde recogimos los dorsales. A tope de vaselina por todos lados, sobre todo en el interior de los muslos, que tantas rozaduras me han hecho durante los entrenos. Decido correr en tirantes porque, aunque hay 10 ºC hay algo de sol. La equipación elegida este año, camiseta de la selección española de atletismo. Encima la camiseta de calentamiento que tiraré antes de salir, como siempre.
Cruzamos una pasarela para acceder a los primeros cajones y hay un embotellamiento. Tardamos mucho en llegar. Nos despedimos de nuestras chicas que un año más están a nuestro lado, como lo han estado cada día, cada entreno, cada minuto de estiramiento, de abdominales...
Tanto mi hermano como yo olvidamos el calentamiento. No hay tiempo (quedaban 15 minutos). Me despido de mi hermano y entrenador con sus últimos consejos: “Déjate la piel, pero con cabeza, recuerda”. Nos fundimos en un abrazo que une miles de experiencias y agradecimiento hacia la figura deportiva que me ha guiado un año más hasta esta salida. Mi hermano se va al cajón B. Yo hago la visita al baño para la meada de los nervios. Muy poca gente en la cola, así que, perfecto. Accedo al cajón C que es el mío y unos señores comprueban el acceso por mi dorsal. Otro punto para la organización. Nadie se puede colar. Mi tiempo estimado de llegada será de 3:07. Tendré que ir 11 segundos por km más rápido que en Praga. Bajar 8 minutos mi marca. Sé que lo puedo hacer porque mis entrenos de calidad así lo dicen. Ahora falta demostrarlo.

El speaker dando ánimos mientras yo caliento en el sitio. Esto es justo lo que no hay que hacer. Siempre hay que trotar y calentar antes. Si se puede, se aprovecha para inspeccionar la salida mientras se calienta. Pero también es cierto que en una maratón el calentamiento no es tan importante. Los primeros kms los puedes tomar de progresión y ponerte a ritmo de competición, tu velocidad de crucero, sobre el km 2. Esto es justo lo que pienso mientras me ajusto el chip de la zapatilla, la goma del pulsómetro y disfruto del momento. La rutina de siempre, pero esta vez la competición es el objetivo de la temporada. Llevo mis medias pantorrilleras de compresión Compressport con las que he hecho mis series y mis rodajes. Mis zapatillas, las Adidas Supernova Sequence 5, con las que he corrido también durante estos 7 meses, aproximadamente 850 kms. El pulsómetro Polar con mis tiempos de Praga, para darme moral cuando vaya consultándolos porque creo que los mejoraré. Tengo todo los accesorios, ahora sólo falta que yo responda a las expectativas. Hay una algo que hasta ese momento no me preocupaba: la prueba de esfuerzo realizada justo un mes antes, había revelado que tenía nuevos límites de capacidad y potencia aeróbica. Esto quiere decir que había entrenado con esos límites menos de un mes. Eso sí, consiguiendo ritmos de rodajes nunca antes conocidos. Habíamos venido a arriesgar así que, correría a partir del km 2 en mi “nueva” capacidad aeróbica.

Música de Piratas del Caribe y se abren los cajones. Todos para adelante, globos arriba y todo el mundo para adelante. Pistoletazo y VAMOS!!!
Los primeros kms son prudentes y cogiendo el ritmo. El primero curiosamente lo paso a 4:27, justo el ritmo que quiero durante toda la maratón… casualidad? Un hombre que va en ese primer grupo se dedica a acercarse a los laterales de las vallas a pedir ánimos a la gente levantando las manos. Estos primeros kms pasan deprisa por zonas residenciales, con muchas cuestas tendidas, pero cuestas. Casi sin enterarme estoy ya en el km 5 completando un parcial espectacular de 21:20 (Praga 23:45). Realizo parciales muy buenos de media 4:15 el km. Voy muy suelto y además, las pulsaciones muy controladas en la parte baja de la capacidad aeróbica. Justo después del km 5 adelanto al globo de las 3h. Llevo un rato viéndole desde atrás y, aunque intento ser cauto, me encuentro bien y poco a poco le supero. En algún punto entre el km 5 y el 7, adelanto a un hombre con un cartel flourescente que dice “Stop Terror. Keep running”. Mucha gente en las calles animando. En las zonas residenciales muchos salen a sus terrazas y otros improvisan un picnic en su jardín. En el km 7 me están esperando mi novia y cuñada y poso para la foto de rigor. Les grito “Bien, bien, bien!!” y levanto la mano. Un poco más adelante cruzamos el famoso Fishmarket.

Km 7 - Muy suelto
El siguiente parcial será el verdadero salto cualitativo en la carrera, completándolo en unos impresionantes 20:49, realizando incluso un km a 4:04!!! El primer 10.000 en 42:08 (Praga 46:41). Me doy cuenta que voy muy deprisa pero no me preocupo demasiado. Mi principal referencia que es el pulsómetro me dice que todo está bajo control. Las rectas tan largas que hay y el escaso callejeo hacen que, si vas bien, puedas volar. Durante este segundo 5k sigue habiendo muchos toboganes. Ojo con esto, porque al principio como vas muy bien, cualquier pequeña cuesta te parece suave… pero todo suma.
En el km 13 al lado de la estación Baumwall vuelven a estar las animadoras oficiales y vuelvo a posar. Voy como una moto!! En los avituallamientos me dedico a beber solo agua. No me veo obligado a reducir el ritmo para coger isotónico. Por ahora no me preocupo.

Km 13 - Sigo suelto y con potencia
Casi sin darme cuenta paso por el km 15 justo después de abandonar la zona del puerto. Está en un túnel y me tengo que quitar las gafas de sol. Sabía que había volado, porque algunos laps en el pulsómetro los había parado a 4:06!! Reviento de nuevo el parcial de 5k que hago en 20:38 (Praga 22:55), que luego sería el mejor parcial de la maratón. Me doy cuenta que estoy destrozando la carrera y que voy volando. Empiezo a notar cierta sensación de malestar pero, al contrario que Praga, no es un dolor concentrado en músculos concretos, si no es un malestar general de piernas. En ese momento no tengo la referencia pero voy casi 7 minutos por debajo de la marca de Praga.

Llegamos a la zona tal vez más bonita de la carrera, junto al Lago Binnenalster, que está muy cerca del ayuntamiento que sólo rozaremos. Lo rodeamos y nos vamos hacia el Lago más grande, el Aussenalster. En el 17 me tomo la primera mitad del gel que tenía prevista para el 15, pero al no haber avituallamiento líquido en ese km tengo que hacerlo cuando toca.

Media Maratón: aquí es cuando saltan todas las alarmas. Acabo de reventar la carrera señores. 1h 28’. Marca personal en Media Maratón en una Maratón!!! Pero esto qué es!!! Voy más de 10 minutos por debajo de la marca de Praga! Acabo de completar el último parcial de 5k en 20:59. Más lento, pero muy firme. Me empiezo a creer que incluso puedo bajar de 3 horas en mi segunda Maratón. Como siempre que llego a la Media Maratón, me esfuerzo en hacer un chequeo general de cuerpo. Voy más tocado de lo normal. Me empiezo a notar extraño pero no hay ningún dolor centralizado. Simplemente las piernas no responden ya con la misma frescura. La euforia de la 1h 28’ y el volver a confiar en el pulsómetro, me quitan la preocupación por el momento. A partir de este momento me concentro mucho en soltar las piernas en todas las cuestas abajo y relajar la postura (hombros, cuello, etc.).

KM 25: los ritmos han bajado aunque no demasiado. El último parcial se va a 21:24 y ahora sí que me doy cuenta que lo pasaré mal. Las piernas siguen respondiendo pero peor… pese a todo sigo haciendo parciales en torno a 4:15, por tanto, sigo en el camino de bajar de 3 horas. En el km 27 Carmen y Sonia de nuevo con sus ánimos y las busco con la mirada.

Km 24 - Notando los efectos del lactato pero optimista

sábado, 16 de marzo de 2013

8ª Media Maratón La Latina

El 24 de Febrero me presento en la 8ª Media Maratón de La Latina una hora antes de la carrera. Es la primera vez que repito en una Media Maratón. Los entrenos de Febrero han sido muy buenos y el carrerón de las dos Leguas de la Chopera me ha dado mucha moral. Aparco en el Centro Comercial Plaza de Aluche sin ninguna dificultad. Es un parking muy grande y es difícil encontrártelo lleno, incluso llegando tarde. Parking gratuito.

El animador indica por megafonía que hay que mirar en el listado de dorsales antes de ir a recoger el chip. Sin ningún tipo de espera, recojo mi dorsal. Hay dos personas por cada puesto y todo es muy rápido.

Tenemos unos 0ºC ese día y hay una rachas de viento que hielan la sangre. Decido, por primera vez en una Media Maratón, correr en largo en la parte de arriba. Siempre he evitado correr en largo cuando compito, por el tema de las rozaduras y calor posterior en carrera pero esta vez no tengo más alternativa. Además, me pongo guantes. Como siempre, me acompaña Carmen en toda esta rutina. Rápidamente a los roperos a dejar la mochila y el abrigo y, de nuevo, sin esperas. Todo el mundo muy bien coordinado. Otra cosa bien hecha de la organización. Me voy camino del WC y veo que hay cola. No tengo ganas de soltar lastre potente, así que, el lastre ligero lo improvisaré en algún lado, que hay muchas zonas que ya vi del año pasado.
Recorrido habitual
Altimetría exigente sobre todo los últimos 10k
Caliento tranquilamente. Inspecciono, como siempre, el primer km y el último, que coinciden en una parte de subida. La salida tiene una recta larga, interrumpida por una raqueta y gira hacia la derecha por la calle General Romero Basart. Esa misma raqueta se cruzará de subida en el último km, por la Avd. General Fanjul. Me voy a la salida. Son las 9:25. Mucha gente y no intento forzar en irme más hacia adelante. Me pongo por la mitad. El tradicional último ajuste a la zapatilla y listo. La marca a batir del año pasado: 1:36:34. La misma estrategia de siempre: en capacidad aeróbica hasta el km 10, potencia aeróbica hasta el 15 y a tope hasta el 21,097. Comienza el juego!!!
Me quito la camiseta de calentamiento y la lanzo hacia un lado, como siempre. Voy despacio esquivando a gente pero con tiento. Saludo a Carmen de despedida hasta dentro de hora y media larga. Ella se irá a tomar su desayuno. Yo voy a buscar mi marca. La que llevo buscando desde el año pasado. Tal vez esta sea la única Media Maratón que haga antes de Hamburgo. Tengo que hacerlo bien. Los tres primeros kms sirven para ir esquivando a gente e ir estabilizando el pulso. Son kms muy planos que completo por debajo de 4:30 y con pulso muy estable. Continúo esquivando a gente. Al coger General Fanjul toda la calle se ensancha y toca bajar. Hasta el km 7 será bajada con algunos toboganes. La calle Valmojado la subiré después a partir del km 18. Ahora voy perfectamente y empiezo a quedarme con caras de personas que tengo a mi lado para coger referencias. Esto es algo que hago siempre de manera inconsciente. Esta misma gente, si la adelantas al final, te dará moral. De vez en cuando algún parón, porque la calle sólo tiene un carril abierto (el de bajada), pero soportable.

Completo el primer 5000 en 22:04. Consulto mi chuleta del reloj: 23:29. Ya sé que iba más deprisa. Pero hasta ahora ha sido todo bajada. Leve sorbo de agua (botella de 0,5 l) en el avituallamiento y a seguir. Llego a la glorieta de los Yébenes y abandono el recorrido común con la subida del km 18 a meta. Se coge la calle Francisco José Jiménez Martín, muy ancha y encima con dos carriles. Se comienzan a hacer grupos porque hay mucho espacio. Voy poniéndome en paralelo de gente que va resoplando. Esto no puede ser... no puedes estar en el km 5 en este plan. Hay que bajar el ritmo... pero yo a lo mío. Sopla el viento y me alegro de ir en largo. Muy poca gente por la calle. Lógico. Debe de hacer 1 ºC. Eso sí, la que está, anima.

Completo los kms 6 y 7 a ritmo de escándalo, pese a tener alguna subida. Llego al 8 donde hay un largo repecho en la calle Sepúlveda, que es estrecha. Sin problemas porque ya todo el mundo tiene sus posiciones. Ese es el único que se me va a 4:48. El resto han ido perfectos según lo previsto. Me lleva adelantando mucha gente prácticamente desde el km 3. No me pongo nervioso. Respetando las ppm de capacidad aeróbica al máximo. Desvío callejeando por Cebreros hasta llegar a la vía del tren en Batán. En este tramo, hay muchos toboganes y las piernas se castigan. Ojo. Entramos en la Casa de Campo, en el km 9. Paro el lap y tengo 40:04. De escándalo. Ahora ya se ve a gente que está entrenando y ciclistas que se han parado a ver la carrera. Familias con sus hijos que te aplauden. Como siempre se agradece y, si se puede, levanto el dedo pulgar hacia arriba como agradecimiento.

Veo al fondo el km 10, me preparo y abro el gel. Esta vez Power Bar sabor manzana con cafeína de 200mg. Siempre lo digo y lo repito: el gel hay que tomarlo en estas pruebas que son para chequear sensaciones, hábitos (cómo coger los vasos en los avituallamientos, posturas, etc) y alimentos. No se pueden hacer experimentos el día de la Maratón o la carrera objetivo del año. Cojo la botella de agua (no vasos como me hubiese gustado para practicar para la maratón) y un sorbo largo para tragar el gel. Como me pasó en la maratón, no me da tiempo a coger nada de líquido isotónico, que va justo después. Aunque no lo necesito, es algo a tener en cuenta para los que no opten por el gel. Paso el km 10 en 44:28, 2’ 30’’ menos que el año pasado. He firmado un buen parcial en el último 5000 de 22:24. Cambio los límites del pulsómetro a potencia aeróbica. Comienza la fiesta. Hasta el km casi 17 correré por la Casa de Campo. En parte contento por no haber coches ni humos ni callejeos. Pero la monotonía de tanto árbol en algunos momentos me agobia, además de que hay menos gente a los lados.

Casi sin recuperarse, se afronta una cuesta que da comienzo a la parte con más toboganes de todo el recorrido. En esta parte, hay rampas con las que no te puedes cebar. Las pesas aquí tienen que hacer su función. El que vaya pasado de rosca, lo va a pagar. El Lago se queda a la izquierda. Se corona y se comienza una fuerte bajada. Como siempre, ampliar zancada, aprovechar para mover cuello y brazos e intentar pensar más claro. Para esto están las bajadas. Se llega al 12 y se gira a la izquierda siguiendo el rodeo del Lago y comienza una cuesta muy larga y tendida, con algún descanso. Pongo un ritmo constante y que, creo, puedo mantener. Se corona prácticamente hacia el km 13, donde un voluntario anima a pleno pulmón. Se agradece mucho, algunos incluso le gritan. La subida ha sido muy larga y alguno de los que dejo atrás, en estas rampas comienzan a pasarlo muy mal. Se completan los kms combinando llano y subida, cruzando el km 15 en la Crta. de los Rodajos con un parcial de 22:05, hasta el momento el mejor parcial de todos. Voy más de 3’ por encima del tiempo del año pasado. Me encuentro muy bien. De menos a más, como hay que ir.

Me tomo la otra mitad del gel, bebo y cambio los límites de nuevo. A partir de ahora, voy a ir a tope. Pero con cabeza. No voy a ponerme en anaeróbico a lo loco. En progresión. De nuevo subida donde los corredores se verán las caras con los que van delante suya, porque el circuito hace una U. Desde aquí, hasta salir de la Casa de Campo por el Zoo (casi en el km 17), serán los kms más duros de subida. En medio de una, dos chicos están con un coche, con dos altavoces y música electrónica a todo tren. Tienen una especie de mesa de mezclas. Ellos continúan la fiesta y se agradece porque, además de bailar, te animan. Los parciales se van más allá de 4:30, pero me siento muy bien. Bajadas con llanos cruzando el Paseo de Extremadura hasta llegar un poco antes del 18, donde se afronta una larga cuesta arriba, con muy pocos descansos. Es la calle Valmojado, la que en el 4 y 5 bajábamos alegremente. Ahora toca subir. Es la hora de la verdad. Mi ritmo simplemente es buenísimo y adelanto a muchísima gente. Me engancho con un tío y le sigo. Veo que le puedo dar un relevo y me pongo delante. Me dice “no tranquilo, si yo voy para entrenar. Sólo estoy haciendo el último 10.000. La semana que viene haré el de Villalba”. No me acuerdo de lo que le digo, pero es algo sobre la Media de Villalba. Me adelanta y pone ritmo de apisonadora. Me descuelgo.

La cuesta termina, se pasa por debajo del Metro de Aluche y otra vez calle Fanjul. Aquí sí que hay mucha gente animando. Por ambos lados. Aquí ya voy a fondo porque sé que el km 20 está cerca. Paro el reloj completando el mejor parcial de la carrera 21:55!!!!! El mejor parcial el último!!! Sin duda, la carrera me está saliendo perfecta. Ya sé que haré mejor marca que el año pasado pero... podré bajar el 1:35 de Madrid? A fondo giro a la izquierda, me encuentro a Carmen que me anima y grito: “a fondo, voy a fondo!!!!” Voy ciego. Otro giro a la izquierda, derecha, entro en el polideportivo... ojo que hay hierba!!! Cuidado aquí, porque los apoyos son muy importantes. No se va sobrado de fuerzas y la hierba está algo húmeda. Aviso para navegantes. Mucha gente animando. Piso pista y esprinto con todo... adelanto a un tío por el interior y en la recta me meto al centro “cuidado!! No te cruces!!!”. Se queja con razón. No debería haberme cruzado. La gente va muy mal y no se tienen que hacer estas cosas... le pido perdón con la mano... enfilo meta, abro brazos y cruzo. 1:32:57!!! Bajando de 1h 33!!! Pero qué escándalo!!! Esta es ya mi segunda mejor marca en Media Maratón. Y a 2 minutos de mi tiempo en Donosti!!!

Llegada a meta fuera de mí de alegría


Pegando un grito como un orangután
En la llegada una buena bolsa de corredor con camiseta, una bolsa para las zapatillas, fruta y accesorios varios. En el césped también hay un servicio gratuito de masajes. La recogida de la mochila pone el broche final a la buena organización por parte de la carrera.

El vídeo de la llegada aquí

Todo como habíamos planificado mi hermano y yo. Viniendo de menos a más, respetando el pulsómetro en una Media con muchos toboganes donde las piernas sufren mucho, sobre todo al final. El 299 de 2130 personas. El 89 de 479 de mi categoría. Adelantando en el 2º 10.000 a 155 personas. El segundo 10.000 un poco más rápido que el primero y eso que era subida. Estoy muy contento. He terminado a fondo (el último km lo he terminado a ritmo de 4:06, el mejor parcial de la carrera) y sin ningún momento de debilidad. Esta será, casi con seguridad, mi única Media Maratón antes de Hamburgo y me ha salido perfecta.

5k: 22:04. El año pasado: 23:29
10k: 44:28 (parcial 5k en 22:24). El año pasado: 47:08.
15k: 1:06:33 (parcial 5k en 22:05). El año pasado: 1:09:55.
20k: 1:28:28 (parcial 5k en 21:55). El año pasado: 1:31:51
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